Edgardo Jiménez [email protected]
Esta frase la he estado leyendo en los periódicos, con referencia a que el presidente Enrique Bolaños debe sacudirse a los asesores y funcionarios, que no son de la calidad que se necesita para gobernar un país.
El problema es el de siempre; compromisos políticos y favorecer a familiares y amigos.
Si el presidente quiere hacer un buen gobierno, tiene que olvidarse de los compromisos, los familiares y los amigos, porque casualmente éstos, no funcionan porque no son profesionales en el ramo que van a desempeñar y por que son amigos y parientes del que los puso.
Pongo de ejemplo lo siguiente casos: un procurador de justicia que está enfermo, que gana su sueldo, que no funciona pero es amigo del presidente. Otro, un ministro del MTI que no es ingeniero, una ministra de Salud que no es médico y un ministro de Educación que no es profesor. En fin, así hay muchos.
Para manejar administración y finanzas, todos ellos pueden tener un jefe administrativo, que la Contraloría le medirá sus cuentas.
Don Enrique debe olvidarse de los amigos, que sinceros no los hay, de los compromisos políticos, su único compromiso es con el pueblo que lo eligió y le paga su salario y su megapensión, y lo mismo de sus familiares, que en cualquier empresa, son los más nocivos para la buenandanza de proyectos a seguir.
Si quiere que lo recordemos como un buen presidente, atienda consejos de sus electores que son sinceros y no están esperando un puesto con jugosos sueldos y prebendas.