Fuerzas especiales de la policía colombiana se desplegaron en la zona del incidente ocurrido el viernes pasado, ocupando las instalaciones de la Universidad Nacional.

Atentados arrecian en Colombia

Presidente Uribe ofreció una recompensa de 18,000 dólares para quien aporte información Reuters BOGOTA.- Presuntos extremistas lanzaron el viernes cuatro granadas que explotaron cerca de la sede de la Fiscalía General y de la Embajada de Estados Unidos en la capital de Colombia, causando heridas a dos personas, informó la policía. Los explosivos, al parecer […]

  • Presidente Uribe ofreció una
    recompensa de 18,000 dólares
    para quien aporte información

Reuters

BOGOTA.- Presuntos extremistas lanzaron el viernes cuatro granadas que explotaron cerca de la sede de la Fiscalía General y de la Embajada de Estados Unidos en la capital de Colombia, causando heridas a dos personas, informó la policía.

Los explosivos, al parecer dirigidos contra ambos edificios vecinos, no alcanzaron su objetivo y cayeron en un área de prados, cerca a una transitada calle del oeste de Bogotá, dijeron las autoridades.

Las explosiones causaron pánico en el sector, donde están ubicadas varias unidades residenciales y oficinas, sin causar daños de consideración.

La policía acordonó la zona y luego ocupó la sede de la Universidad Nacional, a dos kilómetros de distancia. En el interior los efectivos encontraron dos granadas abandonadas y el mortero que se usó para dispararlas.

La policía ingresó al centro de estudios superiores, pese a la oposición de un grupo de estudiantes que lanzó artefactos explosivos de fabricación casera contra los efectivos.

“Fueron lanzadas (las granadas) desde el interior de la Universidad Nacional”, se informó.

Fuentes policiales acusaron de lo que denominaron “fallidos” ataques contra la Embajada y la Fiscalía a comandos urbanos de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla del país con 17,000 combatientes.

OFRECEN RECOMPENSA

El presidente Álvaro Uribe condenó desde la caribeña ciudad de Cartagena los ataques, llamó a combatir el terrorismo, denunciando actividades sospechosas y ofreció una recompensa de 18,000 dólares para quien aporte información que permita capturar a los responsables.

Por su parte, el alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, se declaró preocupado al señalar que “es como si hubieran lanzado los explosivos desde una Iglesia”. Las autoridades no descartan que en las acciones violentas, calificadas por la Fiscalía como un atentado en su contra, haya habido complicidad de estudiantes.

Bogotá, con más de seis millones de habitantes, fue sacudida por una escalada de ataques con granadas el 7 de agosto durante la asunción del presidente Uribe. Esos ataques, atribuidos a las FARC, dejaron 21 muertos y al menos 60 heridos. Las granadas disparadas desde morteros en esa ocasión impactaron la sede de la Presidencia y una zona pobre en donde se refugiaban indigentes.

Castro dijo que el mortero que se utilizó para disparar las granadas desde el interior de la universidad contra la Embajada de Estados Unidos y la Fiscalía, es similar a los que se usaron en los ataques del pasado siete de agosto.

Esos atentados, fueron los más graves de la serie de acciones violentas que ha sacudido a Bogotá a lo largo de este año.

En enero pasado, una bicicleta-bomba estalló frente a un restaurante y dejó cinco muertos, y simultáneamente se produjo un atentado contra una válvula en la represa de Chingaza, que surte de agua a la ciudad.

Entre febrero y abril, los dos grandes medios de radio y televisión colombianos, RCN y Caracol, fueron objeto de ataques que no causaron víctimas.

En el primer caso, un coche-bomba fue colocado frente a la sede de la cadena Caracol, mientras que un proyectil fue disparado contra el edificio que alberga a RCN-Noticias.

Analistas políticos han advertido en los últimos meses sobre la posibilidad de que las FARC lleven a cabo una estrategia de urbanizar sus acciones violentas, luego de que el pasado 20 de febrero se rompiera el proceso de paz con el gobierno colombiano.

REFUERZAN SEGURIDAD EN BOGOTA

El atentado del viernes generó preocupación y el incremento de la seguridad en la capital colombiana, sacudida este año por una serie de atentados.

Las autoridades, intensificaron las operaciones policiales y realizaron al menos 20 allanamientos en distintos sectores de la capital, pero hasta el momento no habían realizado ninguna captura.

El ministro de Justicia y del Interior, Fernando Londoño, anunció el reforzamiento de las medidas de seguridad en la Universidad Nacional, allanada el viernes por la Policía e investigadores de la Fiscalía, pues desde allí, a un kilómetro de la Fiscalía, fueron lanzados los explosivos poco antes de las 14H00 locales (19H00 GMT).

“Se aplicarán las medidas que sean necesarias en favor de la Universidad, con el pleno acuerdo de sus autoridades y estudiantes. La Universidad Nacional no puede convertirse en un sitio de paso de terroristas y tenemos el apoyo de la comunidad universitaria. La Universidad es sagrada y hay que respetarla y hacerla respetar”, dijo Londoño.

CIERRAN UNIVERSIDAD

Las autoridades de la Universidad Nacional realizaron la noche del viernes una reunión de emergencia para analizar la situación y, tras condenar el hecho, anunciaron el cierre del centro de estudios este fin de semana para adoptar las nuevas medidas de seguridad.

“Estamos dispuestos a todo tipo de colaboración con las autoridades porque la Universidad ha sido víctima de estos hechos. No sólo vamos a colaborar sino que exigimos que se establezcan las responsabilidades”, manifestó el rector Víctor Manuel Moncayo.   

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí