Ramón Emilio Hernández López.

Dos menores quedan en la orfandad

Miguel Flores CORRESPONSAL/ [email protected] Ramón Emilio Hernández López, de 27 años, del barrio San José de Monte Redondo, ocho kilómetros al sur de Masatepe, fue uno de los soldados que pereció en la explosión y deja en la orfandad a dos pequeños, uno de siete meses y otro de dos años. Según Fátima del Rosario […]

Miguel Flores CORRESPONSAL/ [email protected]

Ramón Emilio Hernández López, de 27 años, del barrio San José de Monte Redondo, ocho kilómetros al sur de Masatepe, fue uno de los soldados que pereció en la explosión y deja en la orfandad a dos pequeños, uno de siete meses y otro de dos años.

Según Fátima del Rosario Pavón Vivas, de 24 años, su esposo tenía 10 años de pertenecer al Ejército de Nicaragua; se enteró de su muerte a eso de las 11:30 p.m, cuando un grupo de militares llegó a su casa a comunicarle del accidente, por lo que decidió trasladarse a Managua con su suegra, doña María José Fernández, para que reconociera el cuerpo.

Pavón Vivas, tras la pérdida de su esposo solicita al Ejército que le ayude económicamente, porque ella y sus hijos vivían de la ayuda que Ramón les llevaba.

“Necesito que me ayuden económicamente, él deja a dos hijos pequeños de pacha; no puedo trabajar porque no tengo quién me cuide a mis niños”, dijo Pavón, quien habita ocho kilómetros al sur de Masatepe.

Por su parte, Pablo Antonio Pérez, 44 años, hermano de Ramón, hizo un llamado a la institución castrense que no le fallen con una ayuda económica a la familia de su hermano que dejó a dos niños.

“CUMPLAN LO QUE VAYAN A PROMETER”

“Lo que vaya a prometerle el Ejército a la esposa de mi hermano, espero que lo cumpla y pido que investiguen a fondo el caso, para saber si no hubo negligencia”, insistió Pablo Antonio Pérez.

Agregó que él también estuvo en el Ejército por 15 años. “Me retiré cuando me hirieron de bala en el hombro, brazo, espalda y charneles en mis piernas, cumpliendo una misión; eso obliga mi retiro y prometieron ayudarme con 875 córdobas en 1992, por cinco años lo hicieron; después de ese tiempo me redujeron la ayuda a 220 córdobas hasta la fecha”, manifestó.  

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