- Estudioelaborado por Proyecto Mary Barreda concluye que prostituciónen niñas y adolescentes se da en forma encubierta
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/[email protected]
Con el llamado de “Cero Tolerancia a la Explotación Sexual Comercial”, la Asociación Mary Barreda, realiza el primer foro departamental sobre ese mal social, contra el que lucha en defensa de niñas y adolescentes, informó Mercedes Toruño de Lara, coordinadora del organismo.
El proyecto “Mary Barreda” concluyó recientemente una consulta sobre Explotación Sexual Comercial (ESC) con 94 niñas y adolescentes de 9 a 17 años, trabajo que contó, desde su elaboración y profundización, con el acompañamiento de la cooperante italiana Valentina Pescetti.
El objetivo era conocer la percepción que las víctimas tienen de la ESC; readecuar la intervención del proyecto en los programas de prevención y erradicación y conocer si las políticas nacionales responden a las necesidades de los menores, en situación de riesgo.
Las conclusiones de la consulta revelaron que, salvo excepciones, en León la prostitución en niñas y adolescentes se da en forma encubierta, “en las casas de viejos” que aparentemente les ofrecen “ayuda” cuando se ven obligadas a huir de sus hogares por las situaciones de violencia. El costo del “apoyo” recibido es la explotación sexual que pagan a los dueños de esas casas.
Algunas de las adolescentes víctimas de la explotación sexual comercial, han sufrido violencia en todas sus formas, incluyendo consumo de drogas, pandillas y actos delictivos, que las obliga al abandono del hogar y se refugian en casas de sus futuros explotadores.
NEGOCIAN SUS CUERPOS
Éstos se caracterizan por ser hombres astutos y groseros, que actúan como animales y no les importa causarles dolor y “heridas en el alma”.
Las adolescentes consultadas revelaron que para ellas la prostitución es “vergonzosa, no se escoge voluntariamente; hay humillación, enfrentamiento en la familia y discriminación”.
Algunas menores consultadas y que se encuentran en tal situación, refirieron que las mujeres adultas que les ofrecen “apoyo” en sus casas, “se aprovechan de ellas y hacen negocio con su cuerpo”.
Algunas experiencias referidas por niñas vendedoras ambulantes, revelan que a veces son tocadas por conductores de buses, cuando intentan subir a éstos a vender sus productos.
A otras, contratadas para bailar en centros nocturnos, los dueños les acuerdan citas con los clientes, pero son ellos los que reciben el dinero. Mientras, a otras niñas les pagan los dueños de establecimientos “por llevar a otra adolescente”.
RECONOCIMIENTO SOCIAL
La socióloga Sara Henríquez, estima que la existencia de un ONG en la prevención y erradicación del tráfico ilegal infantil es un logro. Considera que la explotación social comercial es un acto de extrema violación a sus derechos humanos. “En esto hay que ser firme y tener mano dura con las personas que lo promueven y practican”, aseguró.
La educadora Telma Uriarte expresó que el trabajo de la Asociación Mary Barreda se inserta en un interés social, dirigido por mujeres con orientación cristiana con gran sensibilidad, alrededor del desarrollo humano integral de la mujer.
CAUSAS Y CONSECUENCIAS
Las niñas que sufren la humillación de la explotación sexual comercial, identificaron entre otras causas del fenómeno la violencia intrafamiliar y sexual, la explotación laboral y la búsqueda de afecto.
Las consecuencias derivadas de la explotación sexual comercial, son entre otras de orden sicológico, de salud y en su entorno.
Las víctimas, no piensan en el futuro, tienen pensamientos negativos y temores como de “no tener un final feliz”; ideas suicidas, recurren a las drogas “para no sufrir”.
PROCESO DE CAMBIO
Un grupo de jóvenes beneficiarias de los programas de prevención, que han vivido abandono, maltrato, trabajo infantil y otras formas de violencia, manifestaron a LA PRENSA los procesos de cambios vividos desde su integración a la Asociación “Mary Barreda”, cuyo nombre honra la memoria y ejemplo de una Delegada de la Palabra asesinada con su esposo, en el norte del país, en la década de los 80.
Las muchachas entre 14 y 17 años regresaban satisfechas de un retiro espiritual, con doña Mercedita Toruño, la directora del proyecto. Algunas participan en el reforzamiento escolar, otras son comunicadoras sociales en los diferentes programas de esa asociación, y poco a poco adquieren algunos valores como el de la justicia y la solidaridad.
“Tratamos de hacer concreto y real la opción por los pobres y jóvenes. Facilitamos el encuentro de niñas, adolescentes y mujeres con la misericordia de un Dios que las ama con ternura; tratamos de mostrar el rostro humano del Cristo liberador”, dice parte de la filosofía del Proyecto Mary Barreda.