Carmen Iglesias [email protected]
Me ha causado extrañeza y estupor, la aclaración que hizo el Dr. Julio Centeno Gómez, sobre sus declaraciones con relación a que la palabra que dijo fue comodato. En primer lugar es algo irrisorio que esté aclarando lo inaclarable, y segundo que es más importante que aclare su actuación en cuanto a como representante del Estado y pueblo de Nicaragua, hizo al sobrevaluar las propiedades que eran y las que no eran del banco, estafando vergonzosamente al Estado y al pueblo de Nicaragua.
En cristiano, a esto se le llama confabulación para cometer fraude (robo) en perjuicio del Estado y él como representante debió tener un poco de honradez, dignidad y ética profesional.
El juez que lleve la causa debería enviarle notificación a la Corte Suprema de Justicia, para que además le suspendan el ejercicio como abogado, porque eso demuestra que no es merecedor de ello.
No se debe tirar piedras al techo del vecino, cuando se tiene el propio de cristal.