- Artesano ahora quiere fundar una escuela de arte
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
La Paz, Carazo.— Germán Aguirre, un artista plástico de 32 años, hace dos años instaló su taller en lo que antes era la casa de su padre. Ahora pretende instalar una escuela de arte popular.
Aunque el proyecto está sólo iniciando, considera que va por muy buen camino. No se siente un empresario completo, pero el fruto de su obra ha servido para montar su taller.
Estudió Ciencias y Letras en la Universidad Centroamericana donde aprendió más conocimientos generales del arte universal, y entendió de una vez por todas que cuando hacía muñequitos de barro desde niño, no era una casualidad.
Desde que tiene uso de razón cuenta que la fuente de su inspiración fue el barro, porque era parte de la naturaleza y poco a poco fue perfeccionando las formas hasta lograr verdaderas obras de arte, al igual que su trabajo con la madera y el aluminio repujado.
“Creo que lo que hago es dar vida a las cosas inertes de la naturaleza y eso es algo que me encanta”, cuenta con un tono suave y pausado y con la timidez de alguien que tiene miedo que descubran el genio que tiene dentro.
Expone sus obras en Galería Códice, Mamá Delfina y la Alianza Francesa, el lugar donde un hombre descubrió su talento y lo motivó a seguir adelante. Autodidacta y amante de su trabajo, disfruta todo lo que hace en su refugio: su taller.
Este lugar es una mezcla de arte natural rústico. En la entrada hay una cabaña, con grandes columnas de guanacaste que sostienen la estructura donde hacen las piezas de barro. En el fondo del patio está el horno de secado y a la par el taller de carpintería.
La sala de exhibición luce con colores y piezas que nos transportan a un espacio que evoca el nombre de su pueblo. La Paz. Ubicada en Carazo, en el kilómetro 53 y medio Carretera Sur.
Un lugar lleno de tranquilidad espiritual, la misma que comprarte con diez personas más. Sus trabajadores. Los muchachos que antes vagaban por las calles de su pueblo y que ahora han encontrado una forma de ganarse la vida y hacer los que les gusta.
En el futuro quiere establecer una escuela de arte popular, para que los niños que como él ahora juegan con el barro, puedan desarrollar sus vocaciones artísticas.
A partir de hoy, Germán Aguirre expondrá sus obras en la Galería Códice, así que los fanáticos del arte rústico podrán apreciar las creaciones de este artista en la propia capital.
LOS PROBLEMAS DE UN ARTISTA
Según Germán Aguirre, uno de los principales problemas que tienen los artistas para desarrollar su obra es la falta de insumos para hacer arte de calidad.
Por ejemplo los tarritos de pintura que en el extranjero valen un dólar en Nicaragua cuestan 10 dólares. Además dice que la variedad de colores es muy pobre, por lo que le es más barato decirle a sus amigos que viajan que le traigan lo que necesita.
Además no existen lugares especializados para comprar los instrumentos que se deben utilizar para hacer sus creaciones.
Otra queja de Aguirre es que algunos lugares donde expone le gravan como mínimo el 30 por ciento al precio original de las obras que presenta.