La calle es dura

Pasó cinco años de su vida en los mercados donde tuvo una infancia dura. “Me montaba en los buses a vender agua helada, me bajaban a patadas, a golpes”. Sin embargo, la suerte le cambió y hoy en día es un activo locutor y asiduo defensor de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia. […]

  • Pasó cinco años de su vida en los mercados donde tuvo una infancia dura. “Me montaba
    en los buses a vender agua helada, me bajaban a patadas, a golpes”. Sin embargo, la suerte le cambió y hoy en día es un activo locutor y asiduo defensor de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia. A continuación comparte con Aquí Entre Nos su historia

Amparo [email protected]

La “invitación” le cayó como agua de mayo. Aunque, como asegura, no se la esperaba. Según él, su elección tal vez tenga que ver con su constante participación en encuentros radiales donde se promueven los derechos, estipulados en el Código de la Niñez y la Adolescencia.

Sea como fuere, la verdad es que el encuentro de Red de Jóvenes Comunicadores, que acontecerá del 13 al 16 de noviembre en El Salvador, es para Rony Corea otra oportunidad para abogar por los menores y adolescentes trabajadores de la calle.

“Ahí voy con la idea de que los jóvenes centroamericanos, de México, Brasil y Uruguay, metidos en la radiodifusión, lleguemos a propuestas en pro de los derechos de niños y adolescentes que no queden en papel mojado”, apunta el chavalo, de 16 años.

En concreto, ¿cuál es el punto medular de la agenda sobre la cual van a discutir?…

“Vamos a discutir especialmente sobre lo que hacen los medios de comunicación que son dirigidos por menores o adolescentes, en nuestros países. Por ejemplo vamos a exponer de qué hablan sus programas, qué derechos difunden, qué soluciones plantean”.

¿En el caso de Nicaragua?…

“Voy a representar a toda la red del país. En ese sentido voy a enfocarme en los derechos que siempre estamos abordando en los diferentes programas radiales. Me refiero al derecho a la educación, a la salud, a la recreación”.

¿Por qué en estos derechos?

“Porque son derechos, que a pesar de nuestra insistencia aún no se cumplen en Nicaragua. Si ustedes se fijan, en las escuelas siempre nos cobran; en los centros de salud sólo recetas dan y la mayoría de los niños siguen viviendo una vida de adultos…”

Al respecto, ¿qué solución pretenden consensuar?

“Mi propuesta es que el Gobierno tome cartas en el asunto, le toca a ellos respaldarnos. Y espero que lleguemos a algo, creo que éste sería el principal aporte de esta reunión”, recalca.

Un niño trabajador

Este es el primer encuentro a nivel de región, al cual asiste Corea. Él afirma que nunca imaginó que algún día saldría del país. “Siempre pensé que sería un chavalo trabajador de los mercados”, refiere.

Corea dejó de vender a los 15 años. Según relata, desde los 10 años ayudó en la manutención familiar con la venta de agua, gaseosas, golosinas y periódicos. “Inclusive hasta lustrador fui”, detalla.

Él prosigue: “Mi infancia fue dura. Yo vendía por necesidad. Imaginate, era el mayor de cuatro hermanos junto a un padrastro sin trabajo fijo. Entonces no podíamos depender de él”.

De esta vivencia ¿qué fue lo más difícil de afrontar?

“Mirá, andar trabajando, a esa edad, no es una buena experiencia. Todo es malo. Los adultos te maltratan en el mercado, te ofenden. Allí todos los niños andan por necesidad y todos sufren. Fijate que cuando yo me montaba en los buses a vender agua helada, me bajaban a patadas, a golpes, me decían palabras horribles que me bajaban la autoestima. Me sentía muy mal”.

¿Cómo hiciste para no descarriarte?

“No me descarrié gracias a los consejos de mi mamá y de mi tía. Ellas siempre me decían que no les hiciera caso a los chavalos que me ofrecían vagancia o droga. En realidad eso me ayudó”, comenta.

Y así sobrevivió hasta el momento en que fue rescatado por INPRHU, organismo que hasta el momento lo apoya en sus estudios y le da una beca radial con la cual el chavalo costea su transporte.

Aparte de eso, gracias a la orientación de esta entidad su mamá ya no quiere hijos en la calle. “Ella ya está buscando trabajo y le exigió apoyo a mi papá verdadero. Al menos él ya está pasando algo al mes. Con eso también nos mantenemos”.

¿Proyectos en mente?

“Quiero seguir estudiando para avanzar a otro nivel. Y espero continuar promulgando los derechos de niños y adolescentes. Con esto de paso, pretendo que mi hermano de 14 años deje de una vez por todas el mercado, que no abandona porque ya se acostumbró. Pero yo voy a tratar de sacarlo”, sostiene.

El itinerario

La delegación nicaragüense que viajará a El Salvador estará integrada por diez jovencitos provenientes de organismos como INPRHU, CISAS, Dos Generaciones, Cesesma Matagalpa, Grupo Infantil Jinotega, miembros de la Coordinadora de Derechos Humanos.

Todos arribarán a aquel país el 13 de noviembre, donde permanecerán reunidos en el Museo del Niño, sitio donde acontecerá el encuentro. En esta ciudad tienen prevista la visita a medios locales como Canal 10, el Diario de Hoy, Radio Nederland… según la agenda, ellos regresarán al territorio nacional el próximo 16 de noviembre.  

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