Pedaleo

Mario David Lira “El derecho a decirlo” (último libro del Banco Mundial, ver LA PRENSA del viernes 8 de noviembre corriente) me recuerda lo que a diario veo en la educación de mis hijos tanto a nivel de primaria como de secundaria. En ambos niveles, los estudiantes en su agenda tienen espacio para tiempo de […]

Mario David Lira

“El derecho a decirlo” (último libro del Banco Mundial, ver LA PRENSA del viernes 8 de noviembre corriente) me recuerda lo que a diario veo en la educación de mis hijos tanto a nivel de primaria como de secundaria.

En ambos niveles, los estudiantes en su agenda tienen espacio para tiempo de lectura libre, en el que leen el libro que ellos quieren. Con 15 minutos de cada día la mente lee lo que quiere. Los estudiantes también exponen y hacen su investigación tocando temas libres y articulándolos de manera profesional. La mente va donde ella quiere pero de manera articulada.

El derecho a decirlo se crea con el sistema educativo que impera en una sociedad, desde la primaria, y continua así adelante. Me pregunto si el sistema educativo en Nicaragua fomenta el pensamiento libre para poder llegar a decir las cosas de manera profesional.

El periodismo en los países industrializados cuestiona el sistema educativo, pero en las naciones como Nicaragua no sucede lo mismo. Nicaragua es como una bicicleta en la que se pedalea y pedalea en materia educativa y no se va a ningún lugar.  

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