- Republicanos aumentan dominio de la Cámara de Representantes y toman el control del Senado, logrando un poder político absoluto
- Popularidad de Bush por guerra
antiterrorista, fue un factor clave, admiten los demócratas
AFP, EFE
WASHINGTON.- El Partido Republicano logró la mayoría en el Senado y consolidó su control en la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense, un hecho histórico para el presidente George W. Bush que favorece sus posibilidades para su reelección en 2004, negociar en la ONU o lanzar una eventual operación militar en Irak, señalan los analistas.
Esta doble victoria de los republicanos es histórica porque tradicionalmente el partido que ocupa la Casa Blanca pierde votos en las elecciones legislativas de medio mandato.
George W. Bush se convierte así en el tercer presidente que hace ganar bancas en la Cámara de Representantes a su partido, luego de los demócratas Franklin D. Roosevelt (1934) y Bill Clinton (1998).
Fue apenas la cuarta vez desde la presidencia de Abraham Lincoln (1861-665) que el partido oficialista gana bancas en una elección en la mitad del mandato presidencial.
En la Cámara de Representantes los republicanos aumentaron su ventaja con por lo menos 227 bancas (+4) del total de 435, contra 205 (-3) de los demócratas y un independiente (-1).
Aún falta conocer los resultados de cinco circunscripciones.
En el Senado, los republicanos, que antes tenían 49 de los 100 escaños, ganaron dos, arrebatando la mayoría a los demócratas, que quedaron con 47 bancas, perdiendo tres. Quedaban dos puestos por definir ayer por la tarde.
FACTOR POPULARIDAD
“Esto se debe bastante a que el presidente goza de altos índices de popularidad. Ha sido el presidente que más tiempo ha logrado sostener una popularidad tan alta en la historia moderna”, admitió Terry McAuliffe, director nacional del Partido Demócrata.
“Creo que el 11 de septiembre, la guerra en Irak, todo eso sumado a la popularidad de un presidente que hizo campaña activa, pues (les dio la victoria)”, agregó McAuliffe.
Bush, que “jugó un papel muy constructivo”, y el Partido Republicano “entraron en la historia”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Otro motivo de satisfacción personal para el presidente estadounidense es la victoria de su hermano menor Jeb Bush, reelecto holgadamente como gobernador de Florida.
POLÍTICA HACIA IRAK CON MAYOR RESPALDO
Bush ya había marcado un punto decisivo el mes pasado, al obtener del Congreso por aplastante mayoría, amplia autoridad para emplear la fuerza contra Irak si lo juzga necesario.
La elección del martes, en cuya campaña Bush ligó la lucha antiterrorista a Irak, para convertirla en uno de sus principales ejes, aporta al campo presidencial una mayor legitimidad popular sobre el tema.
“Ya había poca resistencia política en el Congreso. Hoy ya no hay ningún sector con poder que pueda oponerse o resistir el mensaje presidencial”, estima John Wolfsthal, especialista en política exterior de la Fundación Carnegie.
Esta elección “da mayor margen a Bush para negociar en la ONU, o para actuar si las Naciones Unidas lo entiende necesario”, agrega.
Los analistas estiman sin embargo que la decisión entre una solución militar o diplomática del problema iraquí no está tomada, y que el fortalecimiento de la autoridad de Bush luego de las elecciones podría jugar en uno u otro sentido.
“Hay una alta probabilidad de que Estados Unidos se oriente hacia una invasión de Irak”, señala Henry Siegman, del Council on Foreign Relations, un centro de análisis internacionales de Nueva York.
Sin embargo “Washington parece abierto a la hipótesis de que Bagdad se adapte lo suficiente a las condiciones impuestas por la ONU para que ello haga difícil una operación militar”, en consecuencia, “una invasión no sería inevitable”, agrega.
“Si se quiere ser cínico, se puede decir que Bush usó a Irak para reforzar su imagen política durante la campaña electoral, pero es consciente de que una guerra larga y difícil lo debilitaría”, estima Wolfsthal.
MIXTAS REACCIONES ÁRABES
La victoria republicana en las elecciones legislativas en Estados Unidos previsiblemente acerca el día en que el presidente George W. Bush iniciará acciones militares contra Irak, expresaron analistas y autoridades árabes.
En Arabia Saudí, el analista político Jaled al-Ghamdi dijo que “las posibilidades de una guerra contra Irak son mayores que nunca”.
En Kuwait, donde reina un profundo odio a Saddam Hussein debido a la invasión de 1990, un columnista del diario Al-Watan dijo a la AP que se sentía “muy feliz” porque “significa que un ataque a Irak ya no es puramente rumor y habladurías… Sólo resta contar los días hasta que el pueblo iraquí y toda la región sean salvados”.
“Tratamos con una potencia que no tiene límites en su manera de tratar los asuntos exteriores”, dijo por su lado Mohammed Shaker, titular del Consejo Egipcio de Relaciones Exteriores.
AGENDA BUSH REFORZADA
El control republicano del Congreso a partir de enero facilitará la promoción del comercio. “Los resultados de las elecciones prometen terminar con el atraso legislativo de importantes medidas económicas”, dijo Jerry Jasinowsky, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM). “Este es un apoyo a la agenda del presidente Bush de generar prosperidad, seguridad, desarrollo y promoción de la democracia en Estados Unidos y el mundo”, dijo el senador Trent Lott, quien es visto como el futuro líder de la mayoría a partir de enero.
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