Luis Alemán [email protected]
A plena luz del día, dos sujetos, uno de ellos armado con una pistola, asaltaron la Farmacia Guerrero, ubicada de la Rotonda Santo Domingo, cien metros al sur. Los delincuentes se llevaron aproximadamente tres mil córdobas y una cantidad no determinada de medicinas.
“Parecían personas de buen aspecto”, narró Mauricio Quintana, quien trabaja junto a doña Yolanda Castillo, como despachadores de la farmacia. “Los tipos vinieron a la una de la tarde y me pidieron preservativos, cuando se los entregue, a través de las persianas, uno de ellos, el más gordo, me encañonó con un arma y me obligó que le abriera la puerta de hierro”, detalló Mauricio Quintana.
Una vez dentro del local, los delincuentes a punta de pistola, obligaron a los dos trabajadores a que se metieran en un baño, pero minutos después, sacaron a Mauricio, a quien le exigieron que les entregara el dinero que se encontraba en la caja registradora.
A doña Yolanda, uno de los sujetos le quitó una cadena de oro, pero después se la regresó, afirmándole que ellos no acostumbraban robar a personas pobres, sino a ricos.
Luego, el sujeto gordo, bien vestido, le dijo a Mauricio que se llevaría unos jarabes e inyecciones que necesitaba porque uno de sus hijos se encontraba enfermo. Seguidamente abandonaron el local, no sin antes, advertirles que si llamaban a la Policía les iba a costar muy caro.
Oficiales de investigaciones criminales del Distrito Cuatro de Policía, se presentaron a la Farmacia Guerrero, propiedad de don Roberto Guerrero, mientras una patrulla rastreaba los alrededores del lugar, pero no lograron encontrar nada ni a nadie.