- Doce proyectos de interés social corren el riesgo
de perderse por falta de financiamiento
Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
Pedro José Arcia no sabía leer cuando vivía en Villanueva. Gracias a su interés personal se inscribió en los cursos de educación de adultos del PAEBANIC, organismo que le premió su esfuerzo con media beca para aprender electricidad, luego que concluyó su primaria.
Fue así que vino a Chinandega a la Escuela Taller. “Yo quería aprender para sacar adelante a mi familia y me volvieron a beneficiar con una beca técnica para aprender esta vez soldadura y estoy a pocos meses de lograrlo”, confesó.
APOYO DE AGENCIA ESPAÑOLA
Arcia es uno de los 70 jóvenes, pertenecientes a las comunidades rurales del municipio e integrante de la II promoción de la Escuela Taller de Chinandega, proyecto que nació con el auspicio directo de la Agencia Española para la Cooperación y que sostiene a un centenar de adolescentes, en la formación vocacional y a quienes, además ofrece plazas de trabajo, al menos este año.
La historia de este alumno, es similar a la de muchos en este centro. Para seguir estos estudios, Arcia vende elotes asados en una parada de buses, actividad que le deja 200 córdobas los fines de semana, insuficientes para mantener su hogar conformado por sus dos hijos y su mujer. Él confía que una vez graduado, la brújula gire al lado positivo.
“Me está yendo duro pero estoy aprendiendo para mejorar mi vida y regresarme a Villanueva a ofertar mi trabajo”, dijo el joven que lamenta que organismos sociales no apoyen la labor de estos jóvenes, pues sin proyectos que desarrollar la Escuela Taller podría desaparecer.
PROYECTOS SIN FINANCIAMIENTO
La Escuela Taller de Chinandega tiene al menos doce proyectos de interés social, pero éstos están sin financiamiento.
La arquitecta Nancy Chacón Romero, directora de la Escuela Taller, dijo que los ex alumnos y estudiantes tienen capacidad para llevar adelante importantes tareas, pero reconoció que la principal limitante en este momento es que no hay organismos interesados en apoyar la iniciativa, que por demás deja bondades a la juventud, entre ellas enseñanza a un sector juvenil, fuente de trabajo y mejoramiento y desarrollo para la ciudad.
“Representantes de comunidades de Corinto y Chinandega nos piden que mejoremos la infraestructura de sus viviendas —en este momento cubierta de plástico negro— ampliación del banco de materiales para rehabilitar las casas del casco urbano de Chinandega, talleres de formación que involucren a trabajadoras del sexo como costura o jardinería, oficios productivos en herrería y carpintería para adolescentes en riesgo, pero carecemos de fondos para llevarlos adelante”, expresó Chacón.
La Escuela Taller de Chinandega cuenta con el apoyo de la Alcaldía de la ciudad, institución que asume el pago del personal administrativo, como contraparte del proyecto.
OTROS PROYECTOS
También existen planes para restaurar el Hospital Materno Infantil, uno de los edificios más viejos de la ciudad, apoyar la rehabilitación de la Iglesia Santa Ana, joya arquitectónica del siglo pasado, cuya restauración se desarrolla por fases por falta de financiamiento.