Fernando A. Malespín Ferreti
Existe en Nicaragua un grupo numeroso de jubilados despojados del 75 por ciento de su pensión.
Son ancianos que acumularon cotizaciones durante muchísimos años y pagaron más de las 750 que establece la Ley para tener derecho a una pensión vitalicia.
El despojo fue fríamente calculado aprovechando dos circunstancias especiales: a) el monto de la pensión desvalorizado más de 35 veces como consecuencia de la hiperinflación, y b) la aplicación del Arto. 131 de la Ley, que tomó desprevenidos a los dueños del derecho.
Es inaudito que una institución como el INSS, creada por el Estado para garantizar la vejez digna a los trabajadores que cumplen estrictamente con la ley, sea la misma que lanza a la miseria a los dueños de un derecho ganado durante toda la vida activa laboral.
La presidenta ejecutiva del INSS, señora Edda Callejas Montealegre, debe conocer esta triste historia que sumió en tragedia a los hogares de los jubilados despojados de sus derechos.
Con todo respeto, pido a la presidenta del INSS que, como un gesto humanitario y de justicia, a los jubilados despojados se les reconozca siquiera el aguinaldo con una suma igual a la pensión otorgada por la Ley.
Que el INSS respete la dignidad de los jubilados aunque sea en Navidad.
Jubilado No. 24