León Núñez
El domingo pasado, la mayoría de los que formaron parte del grupo de analistas políticos de Acoyapa me visitaron aquí en Managua. El pretexto de la visita estaba relacionado con la noticia de que yo estaba enfermo, y digo pretexto porque a lo que realmente venían era a conversar sobre la jugada maestra que hizo don Daniel con las visitas que le estuvo haciendo el doctor Escobar en busca de apoyo para su reelección de Presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Para cambiar de conversación, les manifesté que mi ausencia de Acoyapa durante los tres últimos fines de semana se debía a que yo había estado sufriendo de un tremendo dolor en la espalda, pero que ya estaba completamente restablecido gracias a la asistencia fisioterapéutica de doña Alejandra Alemán Cardenal. Les aseguré que se trataba de una profesional de altísima calidad que me había recomendado acertadamente el doctor Sergio Ramírez Mercado, a quien también curó de unas dolencias en su espalda.
Les dije que hacía mucho tiempo mis dolores de espalda eran de días, pero que ahora son de semanas, y no había terminado de explicarles las razones por la cuales las enfermedades eran más largas después que uno cumple la “edad del reuma”, que Gustavo Flaubert, en Madamme Bovary, fijó en sesenta años, cuando volvieron a plantear el caso de la excelente jugada que le hizo don Daniel al doctor Escobar.
Ante esa insistencia, ya no pude impedir que conversaran sobre este tema. Entonces, los ex analistas políticos de Acoyapa, seguramente que acudiendo a la imaginación, empezaron por afirmar que don Daniel había aceptado apoyar al doctor Escobar, y que desde ese momento don Iván sintió asegurada su tan ansiada reelección, pues él ya contaba con tres votos, el de él y el de los honorables magistrados Carlos Guerra y Guillermo Selva.
Mis coterráneos continuaron diciendo que en vista de que “no hay almuerzo gratis”, y teniendo en consideración la flaccidez unidimensional de los músculos escalenos y esternocleidomastoideos del doctor Escobar, ellos se imaginaron que don Daniel le había pedido a don Iván que consiguiera los votos de los magistrados liberales para que la Corte Suprema de Justicia nombrara a varios militantes sandinistas, de su más absoluta confianza, en diferentes cargos dentro del Poder Judicial.
Al mismo tiempo que don Daniel le indicaba al doctor Escobar los cargos que él quería que ocuparan sus recomendados, y estando completamente seguro que don Iván, ante el apoyo recibido, sería “un oído siempre abierto, una aprobación asegurada”, le entregó la lista de las personas que debían ocupar tales cargos.
Es importante señalar que los ex analistas políticos de Acoyapa se imaginaron que, para que el doctor Escobar creyera en el sincero apoyo de don Daniel, se encargó al doctor Rafael Solís para que le diera “melodía” al respaldo prometido, encargo que resultó todo un éxito, pues los publicitados como reiterados “apoyos” de don Rafael a don Iván, hacían pensar que don Daniel y el doctor Escobar estaban “amarrados” y que, por lo tanto, no era posible ni siquiera imaginarse que don Daniel pudiera estarle montando alguna jugada a don Iván.
Dijeron mis coterráneos que ellos se imaginaron también que después que el doctor Escobar consiguió la aceptación de los magistrados liberales para complacer a don Daniel, se procedió al nombramiento de sus recomendados, y que son las siguientes: Ruth Tapia, Vocera o Portavoz oficial de la Corte Suprema de Justicia, cargo que ocupó por varios años el licenciado Roberto Larios; Berta Cárcamo, Subdirectora de la Escuela Judicial; Ulises Tapia Roa, Registrador Público de la Propiedad Inmueble del Departamento de Boaco; Mario Mejía Alvarez, en igual cargo en el Departamento de Matagalpa y Marling Corrales, también en igual cargo en el Departamento de Estelí.
Los ex analistas políticos de Acoyapa después de reconocer que por obra y gracia del doctor Escobar la seguridad registral de los inmuebles situados en los tres departamentos mencionados está ahora en manos de los recomendados de don Daniel, recordaron que doña Marling, hacía pocos años, según noticias periodísticas, había sido fulminantemente destituida del cargo de Juez Cuarto para lo Civil del Distrito de Managua, por haber supuestamente cometido graves irregularidades en el ejercicio de sus funciones.
Ahora bien, dicen mis paisanos, que una vez que fueron nombrados los recomendados de don Daniel, se produjo la “rebelión” de doña Alba Luz Ramos, lanzando su candidatura para Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, “rebelión” que hizo imaginarse a los ex analistas políticos de Acoyapa que el apoyo de don Daniel a don Iván había sido de mentira, imaginación que cobró certeza definitiva cuando el doctor Rafael Solís “retiró” su apoyo al doctor Escobar.
Lo demás ya lo conocemos. Los dividendos que dejó al sandinismo la jugada magistral de don Daniel son evidentemente importantes, dividendos que se pueden traducir en el dominio frentista casi completo de la Corte Suprema de Justicia y en el aumento significativo del porcentaje de los funcionarios judiciales sandinistas que controlan en todo el país los centros nerviosos del Poder Judicial.
El autor es escritor, miembro del Consejo Editorial de La Prensa.