Elízabeth Romero [email protected]
Un joven pereció el domingo después de haber recibido dos estocadas, una de las cuales le fue propinada en el cuello, cuando regresaba a su casa después de haber asistido a una fiesta.
El hecho ocurrió en la entrada de San Isidro de la Cruz Verde, confirmó la madre del fallecido, quien dijo no conocer mayores detalles del hecho sangriento que arrancó la vida a su último vástago.
Margarita Sotelo, madre de Martín Enrique Duarte Sotelo, de 24 años, lloraba desconsolada ayer la muerte de su hijo, mientras esperaba que los restos mortales les fueran entregados en el Instituto de Medicina Legal.
“Él fue el sábado a un convivio y me lo mató un chavalo, me deja sola”, se lamentaba la madre de la víctima, con quien habitaba en su casa ubicada en la comunidad El Progreso, cerca de San Isidro de la Cruz Verde.
La mujer estaba destrozada por el hecho criminal que dejó en la orfandad a un niño de nueve meses de nacido.
“¡Ay, Martín! ¿Por qué me dejás solita?, repetía insistentemente la madre sin que alguien pudiera llevarle una voz de consuelo.
Pero lo más extraño para la familia del muchacho fue que cuando éste fue conducido al hospital llevaba “una heridita” cerca del cuello, todavía el domingo por la mañana pudo hablar con su madre a quien le preguntó: “¿Con quién me dejó al niño?”, debido a que su compañera de vida era quien lo cuidaba en el hospital.
Más tarde ésta lo llevó al baño a limpiarlo, “se fue caminando”, pero de pronto, “se le soltó en sangre la heridita y lo llevaron de emergencia al quirófano”. Horas más tarde el muchacho falleció en ese centro asistencial.
El oficial de Información del Distrito Cinco de la Policía, Juan Sevilla Ferrey, expresó que la denuncia fue efectuada por el hermano de la víctima, Manuel Salvador Duarte Sotelo, quien dijo que un vecino le llegó a avisar que su hermano había sido apuñalado.
“Ya estaba en el hospital. Todavía logré hablar con él y me dijo que quien lo había herido era Rafael Torres, que vive en el camino a El Progreso”.
Sin embargo, las autoridades investigaban las causas del crimen.
ESTUDIANTE DE UPONIC
El asesinado cursaba el tercer año de Administración en la Universidad Popular de Nicaragua (UPONIC) y se dedicaba al trabajo de la agricultura.