AFP, EFE
SAO PAULO.- El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ayer que su gobierno dará prioridad al fortalecimiento del Mercosur frente al Área de Libre Comercio de las América (ALCA).
El gobierno brasileño, dijo Lula, buscará profundizar la integración económica y comercial entre los países, “rescatando y ampliando el Mercosur como instrumento de integración nacional e implementando una negociación soberana frente a la propuesta del ALCA”.
Lula dijo que su primer pronunciamiento como presidente era “un buen momento para reafirmar un compromiso de defensa valiente de nuestra soberanía regional. Y lo haremos intentando construir una cultura de paz entre las naciones”.
Al asumir el poder el 1 de enero, señaló, su gobierno impulsará “todas las formas de integración de América Latina que fortalezcan nuestra identidad histórica, social y cultural”.
Entre las áreas en que Brasil podría tener un papel activo junto a los países de la región, Lula mencionó esfuerzos entre los países para “un combate implacable al narcotráfico”.
Agregó que impulsará “acuerdos comerciales bilaterales y luchará para que un nuevo orden económico internacional disminuya las injusticias y la distancia creciente entre ricos y pobres”.
Las relaciones comerciales internacionales de Brasil, señaló Lula, estarán orientadas a conseguir, mediante negociación, la eliminación de las barreras que impiden el crecimiento de las exportaciones del país.
“Es relevante avanzar en las negociaciones comerciales internacionales en las que los países ricos efectivamente retiren las barreras proteccionistas y los subsidios que sancionan a nuestras exportaciones, sobre todo en la agricultura”, señaló.
En un plano más amplio, el futuro gobierno buscará fortalecer los organismos internacionales, “en particular las Naciones Unidas, y los acuerdos internacionales relevantes como el Protocolo de Kyoto y el Tribunal Penal Internacional”.
Lula también comprometió su apoyo a acuerdos de no proliferación de armas nucleares y químicas.
EMPRESARIOS ACEPTAN «PACTO SOCIAL»
Los empresarios brasileños anunciaron que están dispuestos a participar en el “pacto social” propuesto por el presidente electo para discutir con toda la sociedad cómo promover el crecimiento económico.
“Jamás renunciaremos a nuestro papel de cuestionar y proponer, pero, cons-cientes de la gravedad de la situación del país, decidimos cerrar filas con el nuevo go-bernante”, aseguró el presidente de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), Horacio Lafer Piva, en una rueda de prensa.
El dirigente del mayor gremio patronal brasileño dijo que los empresarios están dispuestos a trabajar con Lula, los sindicatos y otros sectores en la formulación de medidas para aumentar la competitividad del país, fomentar las exportaciones y promover el crecimiento.
La FIESP es la misma patronal que en 1989, por intermedio de su entonces presidente, Mario Amato, aseguró que miles de empresarios abandonarían el país si Lula fuese elegido presidente.
Trece años después y tras perder las presidenciales tres veces seguidas, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) fue elegido el domingo con un discurso muy distante de aquel que aterrorizaba a los empresarios, en el que defendía una moratoria de la deuda, entre otros asuntos.