- Se reúnen en menos de un mes
coincidiendo sus encuentros con elecciones en la Corte y el CSE - Preocupados por situación
política, piden cordura a todos
los sectores del país
Luis Felipe Palacios [email protected]
El cardenal Miguel Obando y Bravo y el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, criticaron ayer al grupo de ex miembros de la Resistencia Nicaragüense que amenazó con tomar cualquier acción si Tirso Moreno, el secuestrador de empleados del diario LA PRENSA, no es liberado.
“Ojalá que tengamos cordura y no vayamos a encaminarnos a hechos de sangre, porque esto no favorece a nadie, mucho menos a Nicaragua”, observó el cardenal Obando, al salir de la Universidad Católica (UNICA), tras una reunión con el líder sandinista.
Obando, quien recibió por segunda vez en menos de un mes a Ortega, pidió a “todos”, incluyendo a los medios de comunicación, trabajar y ver las cosas con bastante serenidad.
“Es peligroso que en estos momentos vaya a haber un muerto y estas cosas acrecienten la dificultad que tenemos en el país”, comentó y agregó que el ex jefe de la Contra entró a asaltar la sala de Redacción del diario LA PRENSA en un momento de euforia, pero que ahora él mismo ha lamentado el suceso.
ORTEGA SE PRONUNCIA
Mientras, Ortega consideró que toda amenaza y uso de la violencia, irrespetando lo que es marco legal, no puede ser aplaudido por nadie.
“Por ese camino el país iría totalmente para atrás. Estaríamos perdiendo lo más valioso, que es lo poco de seguridad y paz que tenemos en medio de la pobreza y la miseria. Lo podemos perder rápidamente y por eso es que nos hemos reunido con el cardenal Obando, porque estamos preocupados y nuestro mensaje es de paz”, manifestó.
Explicó que esa fue una de las fuertes razones para visitar a Su Eminencia, porque considera que el país está al borde del abismo: “Lo que aconteció en el diario LA PRENSA es un campanazo. Creo que realmente esto los debe ayudar a reflexionar y buscar como evitar que entremos nuevamente a este ciclo de la violencia”, agregó.
NO A LA VIOLENCIA
“Este es un momento muy delicado, de una enorme sensibilidad, donde estamos obligados los líderes de este país y lógicamente el papel de la Iglesia Católica es muy importante para fortalecer este mensaje de paz, de que no perdamos lo que hemos logrado avanzar en reconciliación entre los nicaragüenses y que no se venga a abrir de nuevo el ciclo de la violencia”, subrayó Daniel Ortega.