- Abandono y problemas presupuestarios limitan abastecimiento básico
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL/[email protected]
Un 55 por ciento de la población del Sistema Penitenciario de Cuisalá, enfrenta serias limitaciones para satisfacer sus necesidades básicas, debido a que son visitados de manera irregular por sus familiares o son abandonados por los mismos, informó el director de ese penal, capitán Dionisio Palacios.
La crisis que sufren los presidiarios fue dada a conocer en el acto solemne que se celebró en el Sistema Penitenciario de Cuisalá, en conmemoración del 23 aniversario del reclusorio.
En el acto estuvo presente el Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, Monseñor Bernardo Hombach, quien es miembro del patronato de reos; el ingeniero Darving Centeno Mayorga, subdirector del Sistema Penitenciario Nacional; el capitán Dionisio Palacios, director, y Sor Ligia Rodríguez, miembro del patronato de reos.
Palacios indicó que el 35 por ciento de los internos son abandonados por sus familiares y el 20 por ciento son visitados de forma irregular, lo que significa que “el 55 por ciento enfrenta serias limitaciones en los medios de uso personal y otras necesidades básica que requiere el ser humano”, indicó.
Entre las necesidades básicas, se encuentran el jabón de baño y de lavar, shampoo, desodorante, pasta de diente, papel higiénico y cepillo de dientes, entre otros artículos de uso personal.
Pese al corto presupuesto con que cuentan los ocho penales existentes a nivel nacional, Palacios destacó el nivel de humanismo que motiva el trabajo de los funcionarios de esa institución, mientras destacó la labor que realizan los miembros de patronatos de reos.
También aseguró que a pesar de la ausencia de una ley que regule el actuar del Sistema Penitenciario, “nuestras normativas contienen políticas penitenciarias modernas, gracias al intercambio de experiencias con penitenciarías de países desarrollados”, dijo al referirse a los distintos programas de rehabilitación social que llevan a cabo con los reclusos para su reinserción a la sociedad.
“Priorizamos la unidad familiar, como un elemento esencial para la estabilidad emocional de los privados de libertad por cuanto le sirven para comunicarse con el exterior y así promover el acercamiento de la sociedad hacia los privados con el objetivo de hacerles sentir que aún por haberle fallado a la sociedad no han dejado de ser parte de la misma”, manifestó Palacios.
RECONOCIMIENTOS
El patronato del Sistema Penitenciario de Juigalpa, se conformó en 1994, encabezado por el obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, Monseñor Bernardo Hombach, quien recibió un reconocimiento por funcionarios del penal de Juigalpa por su destacada labor humanitaria y espiritual en pro de los reclusos.
También recibió reconocimiento Sor Ligia Rodríguez, y otros tres miembros más del patronato.
CRECIMIENTO DEL PENAL
El Sistema Penitenciario de Juigalpa, fue fundado hace 19 años, iniciando con una población de 500 reclusos, sin embargo paulatinamente ha crecido hasta convertirse este centro en el segundo que alberga más reclusos a nivel nacional, pues existen más de 800 internos de los departamentos de Boaco, Chontales, Río San Juan y parte de la Región Autónoma Atlántico Sur.
De acuerdo a datos estadísticos de esta Penitenciaría, en los últimos 12 años han ingresado 6,390 internos y han egresado 5,918.
Así como se han capacitado 1,167 reclusos en diversos cursos y han pasado por las aulas de clases del Sistema Penitenciario 6,356 internos, de los cuales 921 fueron alfabetizados por Cáritas.