Play ball a la vista

Edgard Rodríguez C. [email protected] Mañana se levanta el telón que dará paso a nuestro más grande espectáculo deportivo nacional, la liga de béisbol de primera división. Siete equipos saltarán al terreno de juego con la pretensión de triunfar, aunque ante esa búsqueda no todos tendrán iguales posibilidades, algo que sí fue posible en la campaña […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Mañana se levanta el telón que dará paso a nuestro más grande espectáculo deportivo nacional, la liga de béisbol de primera división.

Siete equipos saltarán al terreno de juego con la pretensión de triunfar, aunque ante esa búsqueda no todos tendrán iguales posibilidades, algo que sí fue posible en la campaña pasada y que ayudó a levantar el voltaje y el interés de los aficionados.

No obstante, lo esencial es que se podrá jugar aún en medio de las limitaciones cada vez más agudas de nuestra economía, y de esa manera se restablecerá el trabajo para varias decenas de personas y mejor aún, de esparcimiento para otros miles más.

Las expectativas son múltiples de frente a la temporada próxima. Una de las fundamentales tiene que ver con la calidad del espectáculo que se ofrecerá, y la segunda, es una consecuencia de ésta y se refiere a la respuesta de los fanáticos a los juegos.

Vamos a ver si ciertamente será pujante ese staff de pitcheo del Bóer, que al menos en el papel, provoca impacto. De igual forma hay interés por ver cómo se comportan los lanzadores del San Fernando y Chinandega, quienes también llaman la atención.

No hay que perder de vista a los Leones, quienes además del habitual carácter que les empuja a alcanzar niveles insospechados, lograron valiosas adquisiciones que deben volver a llevarlos a la batalla por los primeros lugares.

Nadie espera, objetivamente, que Rivas o Estelí se conviertan en un problema para los demás, pero tendrán también una función importante, si por encima de los veteranos, se optan por los jóvenes que difícilmente tendrían opciones en otros conjuntos.

A los Tiburones les falta un buen lanzador, tipo Oswaldo Mairena, para completar a un poderoso line up, que es además, el más defensivo del país. Es decir, ahí habrá pólvora y buenos guantes, pero se necesita algo más que Oscar Torres en el staff.

De igual forma vamos a seguir los pasos de jóvenes como Justo Pérez, Víctor Miranda y Manuel Centeno, lo mismo que Mario Holmann, quienes después de brillar en el béisbol especial, tienen el reto de mostrar su dentadura en el nivel superior.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí