Carlos De León Guevara E. [email protected]
Los terroristas una vez más hacen de las suyas al atacar el lugar turístico de Bali, al sudoeste de Indonesia, en un acto de cobardía al explotar un coche-bomba, que costó la vida de 180 jóvenes y un saldo de más de 300 heridos, entre ellos la mayoría de jóvenes turistas.
Hay que estar conscientes que la red terrorista de Al-Qaeda no está muerta. El presidente Bush está claro en su determinación de darle al mundo, paz.
Hay que estar muy ciego para no ver lo que se nos viene si no logramos detener a los terroristas.
Cuando se le dan prioridades a un objetivo, como lo ha tenido que hacer el Congreso de los Estados Unidos, es peligroso pasar por alto la gran potencia destructiva de células con máscaras que organizan el terrorismo internacional.
Al-Qaeda ha demostrado que son capaces de todo, pero también tomemos en cuenta que existen otros grupos, como los Hezbollah en el Líbano, apoyados por los ayatolas de Irán, los grupos de la Palestina, Hamas y Abu Nidal, todo esto con el apoyo de Siria y Libia.
No hay duda que los poderes que le ha dado al Congreso de los Estados Unidos, al presidente Bush, de obligar al régimen de Bagdad a que cumpla con los acuerdos de desarme de las Naciones Unidas, es una medida correcta pero no suficiente para el dictador de Bagdad.
Razón por la cual el Secretario de Estado, Colin Powell, está optimista de una resolución para que la ONU ordene a Bagdad a desarmarse, después de llevar a cabo intensas negociaciones y finalmente reunirse con el jefe de la diplomacia británica, el Sr. Powell ha destacado que una resolución sería suficiente.
China, Francia y Rusia tienen que ver más de cerca este problema, que están pidiendo más de dos resoluciones. Hay que exigir que el dictador Sadaam Hussein se deshaga de todas las armas de destrucción masiva que actualmente posee, de manera que podamos vivir en paz y en un mundo mucho mas civilizado.