Así lucen las instalaciones del negocio del ruso Boris Rozín, luego que él salió del país rumbo a Estados Unidos, dejando a muchos nicaragüenses con la esperanza de residir allá.

Ruso sigue prometiendo visas a EE.UU.

Mirna Velásquez Sevilla [email protected] Boris Rozín, el ruso de nacionalidad norteamericana que negociaba tarjetas de residencia permanente en los Estados Unidos, hasta por setecientos córdobas, salió del país el mismo día que LA PRENSA advirtió de la estafa de la que muchos nicaragüenses estaban siendo objeto, al querer ir en busca del denominado “sueño americano”. […]

Mirna Velásquez Sevilla [email protected]

Boris Rozín, el ruso de nacionalidad norteamericana que negociaba tarjetas de residencia permanente en los Estados Unidos, hasta por setecientos córdobas, salió del país el mismo día que LA PRENSA advirtió de la estafa de la que muchos nicaragüenses estaban siendo objeto, al querer ir en busca del denominado “sueño americano”.

Según información suministrada por Diana Hislop, asistente de Amín Salty, propietario del edificio Fountain Blue, donde se ubican las oficinas de la llamada “Lotería de inmigración”, Rozín viajó a Estados Unidos, dejando una deuda de arriendo por el módulo que ocupó.

Hace varios meses, el ruso instaló un negocio en el cual prometió a varios nicaragüenses conseguirles visas de todo tipo y participar en la lotería de inmigración de los Estados Unidos. Pero la realidad es que éste es un programa del Departamento de Estado de ese país, no tiene ningún costo, y las probabilidades de ser beneficiado son mínimas, información que fue obviada a los solicitantes, a quienes les vendieron la idea de que las posibilidades de residir en Estados Unidos eran muy cercanas.

RUSO CONTINÚA CON PROMESA DE VISAS

Aunque aún no se precisa la cantidad de nicaragüenses que fueron engañados con la promesa de conseguirles residencias en ese país, se conoció que muchas personas regresaron a las oficinas de Rozín, donde encontraron un mensaje impreso en un papel pegado en la puerta cerrada del negocio: “Tuvimos que cerrar por fuerzas mayores”.

El mensaje promete continuar con los trámites desde Kentucky (Estados Unidos) para aplicar a la lotería de inmigración, esto explica que los participantes aún esperan ser notificados como ganadores de la tarjeta de residencia y no lo han denunciado ante las instancias policiales.

En cuanto a algunas personas que pagaron “depósito” por aplicar, debido a razones económicas (el costo total era de setecientos córdobas y más), en el mismo mensaje, el ruso promete seguir las gestiones.

“Algunos solicitantes que dejaron solamente un depósito, pueden contactar la oficina de abogados en Nueva York. Todos ellos recibirán asistencia gratuita en completar sus solicitudes. Esto significa que el depósito responderá por completo por la solicitud”, refiere la nota.

PLANEA REGRESAR CON OTROS SERVICIOS

Según la nota, el ruso prevé regresar y continuar con el negocio, antes de un mes, pero esta vez con otro tipo de servicios de inmigración, lo que él denomina como: inmigración independiente, por medio de familiares, por futuros jefes, visas para hombres de negocios y sus familiares así como visas para gerentes, turísticas, estudiantes y de compromisos.

Rozín tiene una deuda pendiente no sólo con el arrendador del módulo, sino con los jóvenes que laboraban ingresando datos en el sistema computarizado, ya que —según se supo— el ruso abandonó el país sin cancelar los servicios del personal de la oficina.  

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