- Santa Sede reprueba exclusión, sin pruebas, de todo sacerdote que sea acusado de abusos sexuales y reivindica derecho a presunción de inocencia
- “No se puede prescindir de conceptos como el perdón y el arrepentimiento”, dice jefe de la Congregación para el Clero
Kelly VelásquezAFP
CIUDAD DEL VATICANO.- El Vaticano criticó este viernes públicamente a los obispos estadounidenses, rechazó las duras resoluciones adoptadas contra los religiosos acusados de pedofilia y los invitó a no violar los derechos fundamentales como la presunción de inocencia y un juicio justo.
Con una reacción que tiene pocos precedentes en la historia reciente de la Iglesia, el Vaticano rechazó la “Carta” adoptada en junio pasado por los obispos estadounidenses para luchar contra la pedofilia dentro de la Iglesia por considerarla “vaga e imprecisa”.
Las máximas autoridades de la Iglesia, que desde el pasado 26 de junio estudian el documento, consideran que la llamada “Carta”, con resoluciones específicas muy duras contra cualquier religioso acusado de abuso sexual y pedofilia, puede suscitar “confusión y ambigüedades”.
“Las resoluciones son, en algunos puntos, difícilmente conciliables con la ley universal de la Iglesia”, precisó en una carta el cardenal Giovanni Battista Re, de la Congregación de los Obispos, al presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, monseñor Wilton Daniel Gregory.
Interrogado sobre la decisión del Vaticano, el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, responsable de la Congregación para el Clero, explicó claramente la posición no sólo jurídica sino también moral de la Iglesia ante la propuesta de los obispos americanos:
“No se puede permitir que acusaciones injustificadas y que no han sido probadas arruinen la vida de un hombre desde todo punto de vista, psicológico, físico y hasta económico. Además la Iglesia no puede prescindir de conceptos como el perdón y el arrepentimiento”, dijo al margen de una conferencia de prensa.
DEFENSA DE «DIGNIDAD» DE RELIGIOSOS
En su “Carta”, los obispos estadounidenses contemplaban la exclusión inmediata de cualquier sacerdote responsable de agresiones sexuales a un menor y de los que han reincidido, e instaba únicamente a señalar a las autoridades judiciales las denuncias de abuso sexual de menores en las que está implicado un religioso.
El cardenal Castrillón Hoyos recordó que “no se puede prescindir del hecho de que un sacerdote era y es un hombre de Dios” y que junto con el perdón y la misericordia la Iglesia cree en la “conversión” del hombre.
“No por esto vamos a ser parciales con el que comete un crimen, pero se deben defender de todos modos sus derechos y su dignidad, como hijo de Dios”, explicó.
FAMILIARES DE VÍCTIMAS INDIGNADOS
La decisión del Vaticano de rechazar las sanciones contra sacerdotes pedófilos que proponen los obispos de Estados Unidos fue recibida con rabia e indignación por las víctimas de abusos sexuales y sus representantes.
“Es una jornada trágica para los católicos estadounidenses”, señaló Bárbara Blaine, presidenta de la Red de supervivientes de abusos sexuales cometidos por sacerdotes (SNAP). “Sin la aprobación del Vaticano, regresamos al punto de partida”.
“Los obispos norteamericanos deberían hacer lo que saben que es justo: destituir del clero a los agresores de menores”, confió Blaine a la AFP. “¿Elegirán proteger a los niños o las carreras de personas adultas? Deben preguntarse si la prioridad es proteger a los niños o agradar a los burócratas del Vaticano”.
El abogado Mitchell Garabedian, que representa en Boston los intereses de 17 personas agredidas sexualmente a través de los años por el sacerdote John Geoghan, estimó que se trata de “otra cachetada a las víctimas”.
“Hablé con algunos de mis clientes, están muy decepcionados, disgustados, con rabia. Tienen la sensación de ser víctimas una vez más”, relató. “Creen que para los dirigentes de la Iglesia las agresiones de sacerdotes no tienen mucha importancia. Es una jornada triste”.
ACEPTAN OBJECIONES
Los obispos estadounidenses aceptaron las objeciones del Vaticano sobre la “Carta” contra la pedofilia y anunciaron que crearán una comisión mixta para revisar el documento, anunció ayer el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Wilton Daniel Gregory.
“Teniendo en cuenta las anotaciones que su eminencia formula en la carta sobre los medios para obtener nuestras recomendaciones, tengo el placer, a nombre de la Conferencia Episcopal, de aceptar la propuesta de crear una comisión mixta encargada de revisar ciertos aspectos de la Carta aprobada por los obispos en Dallas (Texas)”, expresó Gregory por escrito.
Monseñor Gregory aclaró en una conferencia de prensa celebrada ayer mismo que “no existe algún conflicto” entre los obispos de su país y la Santa Sede.
La Iglesia estadounidense, una de las más ricas del mundo junto con la alemana, acordó formar parte de una comisión mixta, en la que participarán 8 clérigos, cuatro de Estados Unidos y cuatro de la Curia romana, para que se revisen las resoluciones de la “Carta”.
La comisión podría ya presentar sus primeros resultados en noviembre durante la asamblea general de los obispos que se celebrará en Washington.
DEMANDA DE PRUEBAS
Según fuentes vaticanas, el documento, estudiado por cinco dicasterios de la Santa Sede (Doctrina de la Fe, de los Obispos, del Clero e Instituciones de Vida Religiosa), resultó inaceptable sobre todo por el punto que implica la inmediata remoción del cargo en caso de una acusación de pedofilia sin que ésta sea probada. “Estas resoluciones adoptadas en Estados Unidos pueden ser una fuente de confusión y de ambigüedad, ya que algunos aspectos son difícilmente conciliables con la Ley Universal de la Iglesia. Además, la terminología empleada en los documentos es algunas veces imprecisa y difícil de interpretar”, explicó el Vaticano.