Fernando Gallo [email protected]
Los pleitos sobre los cafetaleros no son la realidad en que deberíamos estar involucrados.
No he leído ningún artículo o declaración de alguien que les diga la verdad. Da la impresión que hay algunos más interesados en el rol de una asociación que en buscar y ejecutar soluciones.
La crisis del café tiene varias soluciones. La primera, es que la brecha entre lo pagado a los productores de café en el mundo (US$5.5 billones) y lo que se les pagó a los detallistas de café en el mundo (US$65.5 billones) indica que los productores no participan de la riqueza económica de la “pitoreteada” globalización, por lo que el único camino disponible al productor es agruparse como nación y/o región, e integrarse verticalmente hacia los mercados extranjeros. La segunda, es que Vietnam con su calidad de café, de hecho ha exterminado las economías de todos los cafetaleros que siembran la misma variedad de café, y las tendencias confirman sin duda alguna que seguir sembrando esta variedad de café es la muerte o al menos la esclavitud, ya que por muy eficientes que nos volvamos, nadie puede vivir con los centavos al día que ganan en Vietnam, y así no se le da esperanza al jornalero a que mejore su estándar de vida y se vuelva consumidor (que es lo que como nación deberíamos perseguir de todos los habitantes), sino que los seguimos condenando a ser esclavos.
Lo único viable para este sector (que imagino será de unas 50,000 personas) es sembrar café de altura y mercadearlo directamente como grupo, como nación o como región centroamericana. A todos los cafetaleros de café tipo Vietnam, no queda más alternativa que moverlos a otro segmento de la agricultura financiándolos con ayuda internacional temporal para mientras alcanzan su curva de aprendizaje en productos no tradicionales, a llenar la sustitución de importaciones de lo que ahora importamos de nuestros vecinos, y después a exportarles a nuestros vecinos lo que podamos producirles competitivamente. Cómo hacer eso debiera ser el tema de discusión principal de los sectores en cuestión.