Leonel A. Marín McEwan
El CSE y todos los poderes del Estado siguen partidizados y politizados a merced de los caudillos y caciques políticos-religiosos. Pactos y componendas que debilitan la frágil democracia ahora en retroceso.
Hay que elegir magistrados con trayectoria honesta, notable, profesional, apolíticos e imparcial. Además, no se necesitan tantos magistrados inoperantes, derrochadores e ineficientes.
Los jerarcas de la Iglesia Católica no deben de “bendecir” pactos mañosos y corruptos. Todos somos Iglesia y sus guías espirituales no deben involucrarse en política partidaria.
El desfile político donde el Cardenal es por interés y manipulación política de su figura. Los jerarcas de la Iglesia Católica deberían limitarse en predicar la palabra de Dios, orientación espiritual a nuestro pueblo y función social; no política.