No limites tu vida a una relación de pareja

Estimada Psicóloga:Después de saludarla espero que se encuentre muy bien de salud al lado de quienes la rodean. Resulta que cumplí 10 años con un hombre que anteriormente estuvo casado por 17 años, con cinco hijos. Ahora tiene una amante con la que también lleva diez años viviendo. Sin embargo, le aguanto y seguimos con […]

Estimada Psicóloga:
Después de saludarla espero que se encuentre muy bien de salud al lado de quienes la rodean.

Resulta que cumplí 10 años con un hombre que anteriormente estuvo casado por 17 años, con cinco hijos. Ahora tiene una amante con la que también lleva diez años viviendo.

Sin embargo, le aguanto y seguimos con nuestra relación. Aunque siento que él se burla de tantos años de sacrificios que le di, ya que con mi trabajo era el soporte de sus dos mujeres y sus hijos, me siento lastimada.

Respuesta:
Agradezco la confianza que depositas en mí. Te percibo angustiada, confundida por una situación que desde hace mucho tiempo él ya tenía definida.

Muchos son los hombres y mujeres que viven una doble vida, complicándose no sólo la suya, sino la vida de las otras personas con las que conviven.

Te percibo tratando de encontrar elementos que te permitan hacer quedar mal a su compañera ante él cuando tu énfasis tiene que centrarse en cuántas pérdidas te dejo esa relación, cuánto de todo lo que diste no fue tomado en cuenta por parte de él.

No continúes justificando la actitud de un hombre de 45 años, adulto, culpabilizando a otras personas de lo que él está capacitado a ver, percibir, discernir.

Te siento tratando de encontrar las explicaciones que lo llevaron a terminar con una relación de tantos años, y lo más probable es que esto te desgaste, te frustre y te enoje cada vez más, porque la respuesta la deberá tener él y no vos.

Es él quien ha mostrado incapacidad para ser leal, honesto y transparente. Es él quien por encima de sus necesidades se olvidó de los demás, de vos y de sus hijos.

Mencionás en tu carta que has aprendido a conocer que en ocasiones nos enamoramos o amamos a la persona equivocada, pero el proceso de reconocernos, el darnos cuenta va más allá de esto. Es un proceso personal, único, de crecimiento, que nos sirve para darnos cuenta primero de nuestra posición y ubicación con respecto a nuestra vida para luego ser capaces de proyectarla hacia los y las demás.

El reconocimiento debe comenzar por vos: ¿quién sos? ¿Qué es lo que querés y merecés para tu vida? Darte cuenta que existís, por lo que sos y tenés (no materialmente, sino tu facultad para desarrollar capacidades y competencias que te generan el poder de transformarte y transformar.

El objetivo no es ver para atrás para darnos en el pecho, culpando a nosotros mismos y a los demás, el objetivo es decidir, cuándo la situación va a cambiar y lo que tengo que hacer para lograrlo, esto te dará la experiencia que es la fuente de nuestro conocimiento.

Inicia este proceso ya, vos decidís qué rumbo querés que tome tu vida, el protagónico o pasivo, el de sujeto u objeto, el de persona o cosa. La reflexión es en función de tu vida y tu vida es más que tu relación de pareja.  

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