Aun cuando el tiempo pase

Belkys y Olimpia Para nuestra madre Olympia Membreño Cuando mi cuerpo fue débil y pequeñocual una flor que recién brota de mañanaen tu regazo me guardaste con empeño,como sólo una madre protege y se afana. Alguna vez mi mente fue una alforjaque llené sólo de juegos e ilusionescomo un ave a sus polluelos forja,la colmaste […]

Belkys y Olimpia

Para nuestra madre Olympia Membreño

Cuando mi cuerpo fue débil y pequeño
cual una flor que recién brota de mañana
en tu regazo me guardaste con empeño,
como sólo una madre protege y se afana.

Alguna vez mi mente fue una alforja
que llené sólo de juegos e ilusiones
como un ave a sus polluelos forja,
la colmaste de principios e instrucciones.

Si te alejabas por algunos días
me cubría de miedos y temores,
pero con saber que ya vendrías,
la protección sentía en tus olores.

Hoy mi cuerpo en su estructura carga
más de treinta fuertes y rudos veranos
y aún tu regazo de seguridad me embarga
sintiendo tus suspiros tan cercanos.

Aquella alforja ahora se ha llenado
con esas inquietudes para gente mayor
más tu sabiduría hoy me ha enseñado
no dar alojamiento para el pavor.

Ahora que te vas a distanciar
quedaremos a Dios rogando
tu gran regreso poder pre-senciar
y que, por favor no vayas llorando.  

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