Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]
Por primera vez en la historia la población ocotaleana observó el fin de semana recién pasado una fuerte presencia policial y su técnica (antidisturbios), sobre todo en los barrios de mayor riesgo en el accionar de grupos juveniles.
El operativo policial va dirigido especialmente a cuatro, de los ocho denominados “grupos juveniles” que tienen presencia en Ocotal, donde las noches, especialmente los fines de semana, protagonizan guerras campales a pedradas, alteraciones al orden público e interrumpen la tranquilidad ciudadana.
El subcomisionado Julián Lumbí, jefe de Seguridad Pública de la Policía Nacional en Nueva Segovia, expresó su preocupación por la formación de más y nuevos grupos juveniles en Ocotal.
A inicios del presente año el registro policial contemplaba la existencia de cinco grupos conformados por un total de 70 integrantes. En la actualidad existen en Ocotal 8 grupos con 150 miembros.
El jefe policial sostuvo que después de muchos intentos persuasivos y educativos malogrados realizados con los ONG durante todo el año con los jóvenes en riesgo, la Policía Nacional ha dispuesto “actuar para evitar alteraciones al orden público, escándalos, comisión de hechos delictivos y hasta agresiones a los efectivos policiales”.
OFENSIVA POLICIAL
En ese sentido, anunció que han iniciado una ofensiva policial que “combatirá todas las acciones, por muy mínimas que sean, cometidas por los grupos juveniles, sobre todo aquellos conocidos como Los Tres Puntos, Comemuerto, Los Graneros y Raza Latina. Los otros cuatro son: Los Chicos Cholos, La Nueva Vecindad, Los Poxis y Los Cobra.
Los delitos cometidos por estos grupos van desde robos con fuerza, hasta lesiones, daños a la propiedad, robo con violencia, alteraciones al orden público y contra la autoridad y sus agentes, por lo que la Policía Nacional ha detenido a 87 jóvenes, sobre todo en mayo, cuando 22 de ellos fueron remitidos a la orden del juez.
Informó que en agosto y septiembre, la Policía retuvo a otros 22 integrantes de los grupos que han alterado el orden público y han puesto en zozobra a la comunidad ocotaleana.
Además, tiene en su poder cadenas de bicicletas, motos, chacos, armas cortopunzantes, morteros y otra cantidad de artefactos que fueron utilizados por estos grupos en las acciones delincuenciales.