- Después de 17 temporadas y 613 cuadrangulares, el toletero participará en su primera Serie Mundial
Jim CapleESPN.com
SAN FRANCISCO.- Cada octubre la frustración aumentaba y después de cinco intentos de llegar a la Serie Mundial sin éxito, Barry Bonds finalmente puede celebrar.
Bonds continuó una campaña productiva el lunes en el quinto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. El toletero impulsó la carrera del empate en la octava entrada con un elevado de sacrificio y en la novena fue el primer jugador que salió de la cueva para celebrar el triunfo con sus compañeros. Después de la 17 temporadas, cuatro premios de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional y 613 jonrones, el mejor jugador de esta generación participará en una Serie Mundial.
“No me siento diferente que el resto de los jugadores”, afirmó Bonds después del partido. “A todos nos gustaría jugar en la Serie Mundial”.
Y finalmente va a tener esa oportunidad. Sin embargo, Bonds nunca reconoció que sentía la presión de los fallos en la postemporada.
“La presión no la sentía”, indicó Bonds. “Esas son cosas que la prensa decía”.
Sí, seguro Barry. Eres el mejor jugador en la actualidad y quizás uno de los mejores de todos los tiempos, pero nunca había llegado a la Serie Mundial. Y en cinco viajes a la postemporada, sólo tenías un promedio de .196.
Si existía o no, la presión ya se fue de los hombros de Bonds, quien ha brillado en la postemporada. Disparó tres cuadrangulares en la Serie Divisional, incluido un jonrón en el quinto partido que aseguró el triunfo en la serie. Bonds también pudo eliminar a los Bravos por primera vez en cuatro intentos. “Una vez que derrotamos a Atlanta, todos los fantasmas del pasado fueron enterrados”.
Bonds se quitó de encima el apodo del mejor jugador que nunca había jugado en una Serie Mundial al conectar un jonrón, impulsar seis carreras, y batear para un promedio de .273 con un promedio sobre las bases de .727. Bonds no pegó jonrón en el quinto partido y ni conectó hit, pero lo que sí hizo fue marcar la diferencia.
Bonds pegó elevados de sacrificio en la segunda y cuarta entrada y recibió una base por bolas intencional en la sexta. Pero el abridor Matt Morris no tenía dónde ponerlo cuando golpeó a Jeff Kent en la octava entrada para llenar las bases. Los aficionados se volvieron locos cuando pegó un elevado al jardín izquierdo que permitió a Lofton cruzar el plato con la carrera del empate.
Una entrada más tarde, Lofton pegó un sencillo que impulsó a Bell con la carrera del triunfo y Bonds y compañía salieron al campo para celebrar. Bonds era el primero en llegar a Lofton y lo agarró con un abrazo. Llegó un momento en que hasta estaba tirando champán por encima de los aficionados. Pero luego volvió a cambiar al viejo Barry y siempre parecía que estaba alejado de sus compañeros.
“Estaba tan contento al final del partido, pero creo que reaccionó y no dejó que el resto de la gente lo viera de esa forma”, dijo el campo corto Rich Aurilia. “Yo sé que él está tan contento con esto como todos nosotros”.