- Nicaragua consume lo que esas valiosas mujeres producen, pero necesitan financiamiento, señala líder del INIM
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL / [email protected]
La licenciada Ivania Toruño, Directora del Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM), reveló que un 32 por ciento de las mujeres rurales aportan a la economía nacional, dedicándose a las actividades agrícolas, siendo el sostén de sus familias y de la comunidad.
El papel destacado de la mujer rural fue reconocido al celebrase ayer en la ciudad de Juigalpa el acto central con motivo del Día Mundial de la Mujer Rural.
Toruño resaltó la importancia de la mujer en el campo, porque según ella, gran parte de lo que producen es lo que se consume en Nicaragua.
La dirigente de las mujeres hizo énfasis en la necesidad económica que tienen las campesinas para impulsar las actividades agrícolas.
“Hacen falta recursos económicos para que la mujer se inserte en la producción, ya que son el sostén de lo que Nicaragua produce, que representa el 32 por ciento a nivel nacional”, reiteró.
En el acto central que se realizó en el atrio de la Catedral La Asunción, estuvieron presentes la ministra de Mifamilia, Natalia Barillas; el titular del Trabajo, Virgilio Gurdián; el vicealcalde de Juigalpa, Arístides Gómez, y en representación de la primera dama de la República, estuvo Amalia Frech, entre otras personalidades públicas.
MUJERES RECIBEN CRÉDITO
En el evento 30 mujeres rurales de la ciudad fueron beneficiadas con 1,500 córdobas en calidad de créditos, por parte de INIM.
La directora de INIM invitó al gobierno central aunar esfuerzos con la sociedad civil y organismos que trabajan en pro de la mujer rural para llevarles los recursos que necesitan, y que puedan desarrollar la producción agrícola para mejorar su nivel de vida.
Patricia Hernández, responsable de la unidad de género de la oficina de titulación rural a nivel nacional, detalló que 1,500 millones de personas en el mundo carecen de agua, 2,500 millones de ellas no cuentan con condiciones sanitarias mínimas, y 5 millones, principalmente mujeres y niños, mueren cada año por enfermedad relacionada con la calidad de vida.
Asimismo, Hernández dijo que las mujeres en el país representan el 52 por ciento, un 28 por ciento son jefas de hogar, el 31.9 por ciento son analfabetas y el 23 migran de sus lugares por motivo de trabajo.
Indicó que el 60 por ciento de las mujeres rurales sufren de extrema pobreza, 23.2 por ciento son pobres; sólo un 38.20 por ciento recibe crédito, sobre todo a través de convencionales y de organismos no gubernamentales, ya que la base convencional excluye a las campesinas de ser sujetos de créditos.
“Las mujeres rurales y urbanas tienen ganada su participación y derecho de ser tomadas en cuenta, y sólo unidas podemos salir adelante” concluyó Hernández.