Las penas con el ajonjolí

Sequías, huracanes, y bajos precios han dañado el cultivo… pero seguirán intentando … María Antonia López M. [email protected] CAYANLIPE, VILLANUEVA, CHINANDEGA.- El ajonjolí ha registrado sus altos y bajos. Los productores cuando se metieron a este negocio estaban seguros de superar todos los problemas que poco a poco les estaba acumulando la pérdida del algodón […]

  • Sequías, huracanes, y bajos precios han dañado el cultivo… pero seguirán intentando …

María Antonia López M. [email protected]

CAYANLIPE, VILLANUEVA, CHINANDEGA.- El ajonjolí ha registrado sus altos y bajos. Los productores cuando se metieron a este negocio estaban seguros de superar todos los problemas que poco a poco les estaba acumulando la pérdida del algodón y los bajos precios reportados en años consecutivos por cada quintal de maíz.

Francisco Varela, quien habita en la comunidad de Cayanlipe, que pertenece al municipio de Villanueva, en Chinandega, asegura que su desgracia fue en aumento con el paso del tiempo.

Poseía 50 manzanas de tierra, de aquellas que en su momento fueron entregadas bajo Reforma Agraria, todo iba bien, tenía un buen cultivo y le pagaban buen precio.

A la comunidad se presentaron algunos bancos comunales que estaban dispuestos a convertirlos en socios, pero tiempo después, se tornaron en sus “adversarios”.

Para “Chico” Varela, como lo nombran, su problema se agudizó después que el huracán Mitch arrasara no sólo con la cosecha, sino con el suelo cultivable, desde entonces no se pudo recuperar, acumuló una mora, que no le fue reestructurada hasta que perdió su finca.

Ahora, expresa, “mi peor entierro fue el ajonjolí, tuve cuatro años seguidos de pérdidas”, para pasar la vida, se dedica a limpiar jícaros o engordar cerdos y venderlos.

No menos afligido está César Aguilar, quien no ha perdido su propiedad aún, pero tampoco cree que el ajonjolí sea lo mejor en este momento, los bajos precios y hasta el incumplimiento del pago de sus cosechas por parte de ciertos compradores, los ha dejado nerviosos en el presente ciclo, razón por la cual serán muy pocos los que van a sembrar en lo que denominan apante.

“No pudimos sembrar en primera porque el invierno entró muy tarde a la zona, vamos a cultivar, pero orgánico —aclara—, porque creemos que a los pequeños productores es el único rubro que nos ayuda, y aunque deberíamos usar semilla mejorada, sólo la recolectamos porque no podemos comprarla”, ya que una buena parte trabaja con recursos propios, los bancos locales piden demasiadas garantías, reiteró Aguilar.

Según José María Paiz, segundo delegado de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en Villanueva, el problema fundamental de los productores es la comercialización, partiendo desde la ausencia de centros de acopio como los que existían en la década de los años ochenta ubicadas en Granada y El Sauce. Ahora solamente opera a muy baja capacidad la que pertenecía al grupo Centeno Roque.

FRACASAN NEGOCIOS CON GUATEMALA

Para superar algunos de esos problemas, la UNAG había establecido un acuerdo con la empresa guatemalteca Promiexport, quienes finalmente impusieron el precio y la calidad, y operó hasta 2000.

“Nosotros servíamos como agente acopiador, y hasta pensamos en tener una comercializadora, pero no se han encontrado los fondos y hay otras personas que se dedican a eso de forma individual, pero este año se espera que haya menos movimiento, tal vez solamente con el orgánico, pero es muy importante disponer de una procesadora”, añade Paiz.

Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de no tradicionales de Nicaragua (Apenn), considera que el problema de financiamiento es generalizado para todos los rubros.

Tampoco descartó que los problemas climatológicos le hayan afectado, al igual que cosechas de otros granos.

No obstante, el gerente de Apenn reconoció que el año pasado el precio del quintal de ajonjolí bajó a 10 dólares el quintal en algunos momentos, razón por la cual muchos productores se vieron afectados en sus ganancias.

La reducción de precios fue causada por la sobreproducción de ajonjolí de grandes cultivadores en el mundo.

Pero también el rubro presenta algunos problemas en materia de infraestructura, tanto, en acceso a caminos de penetración, como centros de acopio, almacenamiento y otros.

“Algunos productores están tratando de organizarse para ofrecer un ajonjolí de mejor calidad y descortezado, para que puedan abastecer al menos a los panaderos nacionales”, dijo Brenes.

FALTA TECNOLOGÍA

Según Juan Alberto Blanco, gerente de la Asociación de Productores Ecológicos de Nicaragua (Aprenic), el año pasado se registraron los precios más bajos de la historia del cultivo en el país. Aunque el orgánico superó al convencional.

Señala que uno de los principales problemas que enfrentan los productores de ajonjolí es la ausencia de tecnología adecuada para procesar la semilla. Al país han llegado equipos que no son altamente eficientes.

Recordó que en Occidente contaban con la maquinaria que pertenecía al grupo Consagro de los hermanos Centeno Roque, pero que debido a los problemas legales vinculados a la quiebra de varios bancos, la planta opera a su mínima capacidad y augura que cuando decidan cerrarla no habrá dónde realizar la maquila de la semilla.

“No sabemos si va a haber voluntad del gobierno para que la planta opere como un servicio estatal, lo mejor sería que la administraran, está operando porque tenemos un compromiso con ellos para terminar de procesar lo que está allí almacenado”, refiere Blanco.  

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