- San Francisco y Anaheim porel trono que dejó Arizona
AP
SAN FRANCISCO.- El béisbol tendrá otro campeón que llegó a los playoffs con boleto de wild card.
Los Gigantes de San Francisco ganaron el lunes por la noche el banderín de la Liga Nacional, ahora deberán enfrentar en la Serie Mundial a otro equipo que también fue el mejor segundos lugar en su liga, los Serafines de Anaheim, que ganaron el domingo el campeonato de la Liga Americana.
El primer partido de la Serie Mundial está programado para el sábado por la noche en el Edison Field, donde el mejor bateador de los Gigantes, Barry Bonds, espera coronar con éxito su primera viaje al escenario más importante del béisbol antte los Serafines, que nunca han jugado una Serie Mundial ni tiene peloteros que lo hayan hecho antes.
“Estar con esta organización todo el tiempo que llevo yo, y sentir el vacío y el dolor y la frustración que tuvieron los aficionados durante todos estos años, es como si estuviéramos pavimentando una nueva carretera”, señaló Tim Salmon, de los Serafines, quien esperó 11 años para tener esta oportunidad.
Ninguno de los equipos posee amplia experiencia en Serie Mundial, pero tendrán algunos enfrentamientos que valdrá la pena seguir de cerca.
Para aquellos que pensaban que el primer triunfo en Grandes Ligas del novato venezolano Francisco Rodríguez, que lo consiguió ante los Yanquis de Nueva York en la serie divisional, fue cosa de suerte, vale la pena pensarlo de nuevo.
El 13 de marzo, en el estadio de Scottsdale en Arizona, lanzó una entrada sin anotaciones para llevarse la victoria en partidos de pretemporada por 11-10 ante los Gigantes.
Anaheim ganó todos los enfrentamientos en la Liga del Cactus en este año. Pero los Gigantes tienen ventaja de 11-5 en partidos de temporada regular, y Bonds ha conectado cinco cuadrangulares en esos partidos.
Sin embargo, nada de eso importa ahora.
Bonds ha esperado durante toda su carrera por esta oportunidad. Estuvo muy cerca en 1991 y 1992, a sólo una victoria con los Piratas de Pittsburgh.
Después de batallar en sus primeros cinco viajes a la postemporada, Bonds ha brillado en estos playoffs, con cuatro jonrones y 10 carreras remolcadas para ponerse en posición de ganar el título que le hace falta a su brillante carrera.
Bonds puede preguntarle a cinco de sus compañeros qué se siente jugar una Serie Mundial. El cubano Liván Hernández y el relevista Robb Nen, que estuvieron en el único otro equipo campeón que fue wild card, los Marlins de la Florida en 1997, y en esa serie, Hernández fue el Jugador Más Valioso.
Otros que también han jugado en Serie Mundial son Reggie Sanders, Kenny Lofton y Jay Witasick.
Esta postemporada ha demostrado que los segundos lugares fueron realmente los mejores.
En los primeros siete años en que se emplea el wild card, apenas dos mejores segundos lugares han llegado la Serie Mundial, con los Marlins de la Florida, que ganaron en 1997, y los Mets de Nueva York, que perdieron hace dos años.
Los Serafines eliminaron a los cuatro veces campeones de la Liga Americana, los Yanquis de Nueva York, en la primera ronda, y después derrotaron a los Mellizos de Minnesota, monarcas de la División Central de la Liga Americana, en la serie por el banderín.
Los Gigantes eliminaron a los campeones de la división este, los Bravos de Atlanta, en la primera ronda, y en la serie por el gallardete vencieron por 4-1 a los Cardenales de San Luis, que ganaron la división central de la Liga Nacional.