- Con jonrón decisivo en el
octavo inning
Gerald Hernández [email protected]
Benito Santiago hizo quedar en ridículo a uno de los genios del béisbol, con un emocionante cuadrangular de dos carreras en el fondo de la octava entrada, como respuesta a la estrategia de Tony LaRussa, quien ordenó un boleto intencional a Barry Bonds con las bases limpias, dos outs y el partido nivelado a dos carreras por equipo. Con el batazo de Santiago, los Gigantes vencieron 4-3 a San Luis, colocándose a un juego de acompañar a Anaheim en la Serie Mundial.
El movimiento de LaRussa pudo ser correcto. Se trataba de esquivar al bateador más peligroso del béisbol, para enfrentar a un quinto bate discutible. Sin embargo, Santiago superó todos los cálculos, al levantar una recta bajita de Rick White, para depositarla a las tribunas del jardín izquierdo del Pac Bell de San Francisco, rompiendo el empate a dos carreras.
El dramatismo continuó en el cierre del partido, con los Cardenales anotando una carrera y colocando corredores en las esquinas con un out. Sin embargo, Albert Pujols y J.D. Drew abanicaron ante los poderosos envíos de Robb Nen, quien salvó el juego y a sí mismo.
Pujols fue el villano, al dejar corredores en las esquinas en sus últimos dos turnos al bate.
Los Gigantes únicamente necesitaron cuatro hits para ganar. Andy Benes los tenía limitados a dos imparables en las primeras cinco bateadas y estaba arriba 2-0 desde la primera entrada, antes de explotar en el sexto al obsequiar dos boletos. El relevista White llegó a recibir un tubey de J.T. Snow que limpió las colchonetas y empató el juego a dos.
Tim Worrell, el cuarto de cinco lanzadores de San Francisco, fue el ganador, mientras que White cargó con el revés y Nen consiguió su quinto rescate de la postemporada.
De esta forma, los Gigantes tomaron ventaja de 3 juegos a 1 en la serie, que podría concluir hoy en San Francisco, con Kirk Rueter midiéndose a Matt Morris, el estelar tirador de San Luis.