Agencias
MOSCÚ, PARÍS, PEKÍN.- Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, suavizó su postura sobre una nueva resolución para Irak, mientras que China y Francia, otros miembros permanentes, mantuvieron sus posiciones.
Como poseedores de este estatus especial, todos ellos tienen poder de veto sobre cualquier resolución.
Rusia anunció ayer por primera vez que podrá votar a favor de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak si excluye “el uso automático de la fuerza”, según la agencia EFE.
El viceministro de Asuntos Exteriores, Yuri Fedótov, declaró a la agencia Interfax que la nueva resolución tampoco deberá contener “condiciones imposibles de cumplir” por el régimen del presidente Saddam Hussein.
Fedótov citó como posible base del nuevo texto un proyecto de Francia “en dos etapas”, una primera para exigir a Saddam la vuelta de los inspectores de armas de exterminio masivo, y una segunda en la que se le amenazaría con un ataque en caso de incumplimiento.
Las declaraciones de Fedótov fueron la primera manifestación de un alto cargo del Kremlin sobre la posibilidad de votar en la ONU a favor de una nueva resolución más dura sobre Irak, como pretende Estados Unidos desde hace semanas.
Hasta ahora, Moscú se había mostrado totalmente contrario a la necesidad de una nueva resolución, por entender que las ya existentes eran suficientes para reanudar las inspecciones de armas en Irak, interrumpidas desde 1998.
China indicó, por su parte, que mantenía consultas en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el caso iraquí, un día después del discurso del presidente estadounidense amenazando a Irak con la guerra si el régimen de Hussein no desmantela sus armas, informó la agencia AFP.
Pekín mantiene “estrechos contactos y consultas sobre la cuestión iraquí” con los otros miembros del Consejo de Seguridad, declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores. “Los problemas deben ser solucionados de manera política en el marco de las Naciones Unidas”, añadió, insistiendo en que la posición de Pekín es el “retorno inmediato” de los inspectores en desarme a Irak.
“Deben hacerse esfuerzos para encontrar y acabar con las armas de destrucción masiva”, dijo el portavoz.
Francia mantuvo su posición. El primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, reiteró este martes que la posición de Francia respecto a Irak, al poner de relieve que cualquier acción tenía que ser decidida por la ONU y al considerar que la guerra era “el último recurso”, en un discurso en la Asamblea Nacional.
En su intervención ante los diputados de la Asamblea Nacional, el jefe del gobierno también se distanció de “la visión simplista” de Estados Unidos, al rechazar la expresión de “la guerra del bien contra el mal”, empleada por el presidente Bush.
No obstante, el ministro francés admitió que “Irak representa indudablemente una amenaza potencial para la región” y que sus desafíos al Consejo de Seguridad “no pueden durar más”, de acuerdo a AFP.