- “¡Salgan si son hombres!”, repetía un sujeto que bajo los efectos del licor confundió las calles del barrio Milagro de Dios con un centro de tiro al blanco
Elízabeth Romero [email protected]
Como si se tratara de un pleito en el viejo oeste, un hombre en media calle, con la pistola en una mano y con una botella de licor en la otra, empezó a disparar a todos lados, retando a los moradores del lugar. El incidente dejó una persona lesionada de bala.
El hecho atemorizó la madrugada de ayer a los vecinos de un sector del asentamiento Milagro de Dios, al sur oriente de la capital, cuando uno de los lugareños se enfrentó con un machete al pistolero, después que éste salió a las calles a insultar a los vecinos y a disparar a quien se le colocara en frente.
Julio César Soza Zamora, de 24 años, estaba en la calle empuñando un revólver calibre 22 encolerizado por las pedradas que desconocidos lanzaron sobre el techo de su casa.
Al salir en busca de culpables, el hombre la arremetió contra las personas que permanecían frente a la casa de Rigoberto Torres Lazo —quien destaza cerdos—, a la espera que éste abriera la puerta y les vendiera unos nacatamales.
“¡Salgan si son hombres! ¡Son unos maricones!”, fueron parte de los insultos que según los testigos escucharon de la boca de Soza, lo que provocó que la gente temerosa se retirara de inmediato a sus viviendas.
Pero el hombre con pistola en mano se dirigió a la casa de Torres, después de asegurar en voz alta que arreglaría cuentas con alguien.
Al llegar frente a la casa de Torres, se encontró con tres personas afuera de la casa y desde la calle amenazó con matarles si el dueño del inmueble no salía.
“¡Chanchero levántese que nos quiere matar!”, clamó desde afuera una de las personas amenazadas por el enfurecido hombre, según relató Yuri Ramírez Reyes, de 29 años, cónyuge de Torres.
“Alce su arma”, aconsejó Torres a Soza al salir a la puerta de su casa, pero por toda respuesta el enloquecido hombre le dijo: “¡a vos hijo de p… te quiero también!”, mientras le colocaba el arma de fuego en la frente y continuaba sus insultos.
Torres reaccionó y con un machete enfrentó al hombre que empuñaba el revólver y con el cual le realizó tres disparos. En ese instante, llegaba en busca de chicharrones Denis Javier Sánchez Lezama, de 27 años, y uno de los balazos le impactó en la barbilla, sin orificio de salida.
“¡Yo dije, ya me mató, pero lo agarré con el machete y le di tres cinchazos!”, comentó Torres quien considera que está vivo de milagro por salir a salvar a sus clientes.
Ahora Soza está detenido en las celdas de la Delegación del Distrito Cinco de la Policía de Managua.
DISPAROS CASI EN RÁFAGAS
La Policía contabiliza 21 proyectiles disparados casi en ráfaga por Julio César Soza Zamora, en las polvosas calles del asentamiento Milagro de Dios, retando a los pobladores a que se enfrentaran con él. Pero según los vecinos, fueron cerca de 30 los balazos que salieron del revólver de Soza.