Yanquis están bajo amenaza

Edgard Rodríguez C. [email protected] Había un cierto matiz de grandeza en aquellos Angelinos de 1986, aunque objetivamente nunca consiguieron nada significativo. Su alineación presentaba al todavía útil Reggie Jackson con toda su aureola en el centro, además del respaldo de George Hendricks y los magníficos Doug DeCinces y Bobby Grich, dos expertos en tronar en […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Había un cierto matiz de grandeza en aquellos Angelinos de 1986, aunque objetivamente nunca consiguieron nada significativo.

Su alineación presentaba al todavía útil Reggie Jackson con toda su aureola en el centro, además del respaldo de George Hendricks y los magníficos Doug DeCinces y Bobby Grich, dos expertos en tronar en el momento oportuno y frecuentes realizadores de jugadas de filigrana.

Wally Joyner conectaba sus primeros cohetes y Chuck Finley comenzaba a mostrar la dentadura, mientras Mike Witt y John Candelaria lideraban el staff que incluía también a Don Sutton y Kirk McKaskill, mientras Donnie Moore se encargaba del cierre, con Gene Mauch al timón.

Incluso los Angelinos de 1982, eran aún más esplendorosos. Aparte de Jackson, el vaquero Autry había agrupado a Don Baylor, Fredd Lynd, Brian Downing y Rod Carew, siempre con DeCinces y Grich, más Tommy John, Bruce Kison y Geof Zahn en el cuerpo de lanzadores.

Pero ambas tropas no causaron más que frustraciones a sus aficionados. A los de 1986 les ganó Boston en siete desafíos, mientras que la de 1982 había sucumbido ante Milwaukee, cuando los play offs aún eran a cinco desafíos. ¿Ahora la historia podría ser diferente? Quizá.

El equipo que ahora conduce Mike Scioscia, parece pujante en todos sus sectores y después de dos partidos no se ha mostrado mínimamente inferior a los Yanquis, el más exitoso conjunto de béisbol de todos las épocas. Aunque claro, la lucha está más que difícil.

Estos Ángeles de ahora, vienen de ser líderes de bateo en la Liga Americana con .282 y segundos en pitcheo con 3.69. Su bullpen fue el mejor del circuito con 2.98 y 54 rescates. Tiene un estilo bien explosivo para jugar y jamás bajan los brazos. Lucen amenazantes.

Sin embargo, sus rivales son los competentes Yanquis, quienes cuando se articulan, parecen una “fila de asesinos” devastando a cuanto encuentran a su paso. Pero es evidente que para intentar salir airosos tendrán que echar los restos ante los Angeles de este 2002.

La serie se reanuda esta tarde (6:08 pm) en Anaheim con Mike Mussina por los Yanquis contra Ramón Ortiz por los Angeles.  

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