Me llaman el destronado
que caí de la Asamblea,
pero, sea como sea
yo siempre caigo parado.
ha sido un golpe de estado
envuelto en nacatamal,
sin condimento ni sal,
mal cocido y sancochado.
Mas yo, como «liberal»
y en defensa de mi huaca,
a eso le llamo caca
defecada en un fangal.
«Volveré», MacArtur dijo
allá por las Filipinas;
preparen tanques y minas,
que no me arredro ni aflijo.
Ya el cardenal me bendijo,
y por esa bendición
levantaré mi blasón
para darles tiro fijo.
Quien ríe de último, qué,
¿no es el que ríe mejor?;
pues esperen lo más peor
del que hoy dicen que se fue.