El senador Ted Kennedy.

La guerra debe ser la “última opción, no la primera”: Ted Kennedy

Líderes demócratas cuestionan a la administración AFP WASHINGTON.-El senador demócrata Edward Kennedy manifestó enérgicamente su oposición a una intervención unilateral preventiva en Irak, afirmando que “la guerra debía ser la última opción, no la primera respuesta”. En un discurso en la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad John Hopkins en Washington, el senador por […]

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AFP

WASHINGTON.-El senador demócrata Edward Kennedy manifestó enérgicamente su oposición a una intervención unilateral preventiva en Irak, afirmando que “la guerra debía ser la última opción, no la primera respuesta”.

En un discurso en la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad John Hopkins en Washington, el senador por Massachussets (noreste) también advirtió contra el recurso unilateral a la fuerza en Irak.

Aseguró que un ataque unilateral amenazaría con desencadenar un conflicto armado más extendido en Medio Oriente y movilizar demasiadas fuerzas militares estadounidenses ya comprometidas en una guerra más amplia contra el terrorismo.

Kennedy defendió el punto de vista de numerosos legisladores demócratas en el Congreso y explicó que antes de recurrir a la fuerza, las Naciones Unidas debían antes que nada insistir en el retorno de las inspectores de armamento.

Pero también estuvo de acuerdo en que “una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorice el recurso a la fuerza si las inspecciones no son satisfactorias”.

“Es el camino que debemos seguir y el resto del mundo estará con nosotros”, dijo Kennedy.

Declaró, asimismo, que “en Bagdad no deberían tener ninguna duda sobre el hecho de que el Congreso de Estados Unidos también estará dispuesto a autorizar el uso de la fuerza” si las inspecciones no lograban destruir las armas de destrucción masiva en Irak.

En defensa del enfoque multilateralista, también advirtió contra la eventualidad de que “una acción militar norteamericana sin un (previo) intento de desarme a través de las inspecciones y sin un verdadero apoyo internacional podría, en la medida en que sea percibido como injusto en el mundo musulmán, engrosar las filas de los simpatizantes de Al-Qaeda y conducir a más actos terroristas”.

Kennedy puso en duda, además, las afirmaciones de la Casa Blanca en el sentido de que Saddam Hussein estaría dispuesto a utilizar a la red Al-Qaeda como vector de sus armas de destrucción masiva.

“La administración no tiene pruebas de que Saddam Hussein haya entregado armas químicas o biológicas a Al-Qaeda o a otras organizaciones terroristas”, afirmó.

El senador estimó también que no tenía “ninguna información de la Casa Blanca que demuestre que Saddam está cerca de conseguir armas nucleares”.   

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