Eveling Gioconda Calero
Somos tres madres originarias de La Concepción, comunidad de “La Sabanita”, Masaya, pequeñas comerciantes, y nos dirigimos al ministro del Marena, Jorge Salazar, para exponerle la lamentable situación que estamos viviendo después de haber sido echadas del lugar donde desde hace más de siete años le ofrecemos al turista extranjero los frutos más variados de nuestros huertos, pues de esta manera nos ganamos el sustento diario para nuestros hijos en el Parque Nacional Volcán Masaya. Pero fuimos echadas por órdenes de la Lic. Nidia Cuaresma Terán, directora de este centro turístico, confirmando nuestro desalojo la técnica superior en administración del medio ambiente, Idania Zelaya.
Esto fue el día 28 de julio del presente año y desde esa fecha fuimos sustituidas por un guarda parques que vende sólo bebidas gaseosas, quitándonos la oportunidad de ofrecer lo nuestro al turista nacional e internacional. Desde esa fecha estamos pasando penurias y grandes dificultades para la sobre vivencia de nuestros pequeños hijos.
Toda esta tragedia ocurrió después que visitara el señor Danilo Lacayo el área donde nosotros hemos venido vendiendo, haciendo un reportaje televisivo en su programa: “Buenos Días, Nicaragua” que se transmite por el Canal 12.
Este programa, según la directora del parque, desprestigió a la administración del Parque Nacional Volcán Masaya. Hemos querido tener la oportunidad de vender de nuevo, lo que nos ha sido imposible pues la directora del centro mantiene una posición cerrada diciéndonos que no nos da lugar porque damos mal aspecto al turista.
Nosotras ya hemos puesto de nuestra parte comprando sombreros y trajes típicos, así como otras cosas para dar una mejor presentación al turista; para ello tuvimos que vender hasta los cerditos que son la alcancía de nosotros los pobres.
Ya llevamos más de un mes de no poder trabajar y como consecuencia nuestros hijos pasan hambre y miseria, algunos de ellos estudiando. Esta es la razón de escribir y solicitarle sus buenos oficios para que podamos volver a trabajar en el lugar donde por muchos años nos hemos ganado la vida, para garantizarle a nuestros hijos, educación, salud y alimentación.
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