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Un dispositivo de seguridad personal de la Policía Nacional le fue asignado al cardenal Miguel Obando y Bravo, luego de conocerse “fuertes rumores” de un supuesto atentado o secuestro en su contra que sería ejecutado por presuntos ex contras, según informó ayer la vocera de la Policía, subomisionada Rosa María Dávila.
Pese a no estar seguros del tipo de acción planeada contra Obando y Bravo, la Policía dispuso una patrulla con tres agentes de seguridad personal, “para protegerlo ante cualquier eventualidad”, señaló Dávila.
Y aunque la medida “preventiva” se limita a Su Eminencia, la jefe policial no descartó la posibilidad de extenderla a otros jerarcas de la Iglesia Católica, incluso a algunos templos de importancia, pero no especificó ni personajes ni sitios.
ORDEN FUE DEL PRESIDENTE
Dávila confirmó que la información sobre el supuesto secuestro o atentado contra el Cardenal, así como la orden de asignarle protección policial, provino del presidente Enrique Bolaños.
Señaló que la medida es efectiva desde la tarde del miércoles, y que la misma es, por el momento, indefinida.
Dávila evitó identificar a algún grupo específico que intentaría alguna acción contre el alto prelado católico. “Es preocupación de la Policía tratar de resguardar lo que pueda ser dañado por personas que han estado incitando a la violencia pública”, expresó la vocera policial, tras recordar que el plan de protección policial incluye a dirigentes políticos y edificios públicos.
La jefe policial reconoció también que el plan de seguridad personal para el jerarca tiene su origen, en parte, en la reciente toma de la Catedral Metropolitana de Managua realizada por un grupo de jóvenes que pedían el desafuero del presidente de la Asamblea Nacional, Arnoldo Alemán.
CARDENAL: “ESTOY EN LAS MANOS DE DIOS”
Consultado al respecto, Su Eminencia, cardenal Miguel Obando, dijo estar agradecido por la preocupación de las autoridades del país en torno a su seguridad. “Me dijeron que hay gente que piensa darme un susto. Yo digo siempre que estoy en las manos de Dios, pero me dijeron que era conveniente poner algunas personas (a protegerlo)”, dijo el cardenal Obando y Bravo.
Agregó que esperaba que la medida de seguridad no durara demasiado tiempo, “porque no hay que estar gastando mucho en custodia”, dijo, pero evitó decir si las supuestas amenazas se deban a las críticas que ha hecho la Conferencia Episcopal a través de sus Cartas Pastorales.
El Cardenal insistió en que no teme por su vida y que tampoco ha visto señales de algún tipo de atentado. “Yo no he pedido seguridad; la Policía y el señor Presidente dicen que han tenido informaciones sobre eso”, externó.