Moisés Martí[email protected]
La Policía Nacional no tuvo ningún papel en la elaboración de este anteproyecto de Ley de Casinos y Salas de Juego presentado por el Ejecutivo el año pasado, tuvo conocimiento de éste hasta que fueron llamados por los diputados, según el comisionado mayor Ramón Avellán, jefe de Seguridad Pública de la Policía Nacional.
“Cuando nos llamaron los diputados, nuestro planteamiento fundamental fue que en la ley quedara claro el papel de la Policía, en vista de que los diputados consideraron que fuera la Alcaldía la que autorizara este tipo de juegos. Sin embargo, es la Policía quien debe autorizar este tipo de negocios, por la sencilla razón de que se pueden prestar a actividades ilícitas, como el lavado de dinero, y, además, que pueden ir creciendo sin ningún control y traer repercusiones negativas en el mantenimiento del orden público”.
Asimismo, revela que la Policía Nacional se enteró de que eran miembros del Comité Técnico Asesor en esa misma reunión con los parlamentarios.
“Lo que pasa es que las alcaldías están más interesadas en la parte más turística. Nosotros estamos de acuerdo en que participen, pero que no fuera ni las alcaldías o el Intur los que decidieran.
No obstante, afirma que la Policía siempre mantiene un control severo sobre la instalación y funcionamiento de los casinos.
“El control policial está más que nada en el período de aprobación. Si son nicaragüenses los que los manejan, se les pide récord de Policía, y si hay algún conocimiento de que está metido en alguna actividad ilícita, entonces tenemos el área investigativa que lo pasa a revisión. Si son extranjeros, pedimos récord de Policía en Interpol y se rastrea a esa persona. Igual pasa con la parte financiera, que es donde intervienen la Policía Económica y también investigaciones”, finaliza Avellán.