- La entrega de tierras y repartir las cosechas son salidas viables, según la propuesta del Cipres
- Todo dependerá de un acuerdo tripartito entre gobierno, productores y obreros
María Antonia López M [email protected]
Un acuerdo tripartito entre el gobierno, productores y trabajadores que permita la producción de alimentos en el campo, que evite la migración de campesinos a la ciudad y genere empleo a la gran cantidad de obreros agrícolas que se encuentran en el desempleo, es la nueva propuesta del Cipres.
Esta propuesta es respaldada por varias organizaciones civiles, y ya fue dirigida al gobierno para que sea analizada y presentada oficialmente como una salida a la crisis.
La alternativa fue explicada por el director del Cipres, Orlando Núñez, quien manifestó que con este plan se trata de evitar la migración hacia la ciudad, lo que ha provocado según él la creación de 10 barrios nuevos en Matagalpa.
Según la propuesta, para que se pueda generar la producción de alimentos, los dueños de los cafetales deben acceder a proporcionar tierras para la siembra en un promedio de dos manzanas por familia y el gobierno se compromete a entregar semilla o animales domésticos a fin de alcanzar un nivel de estabilidad en la zona propia de la finca, de tal manera, que cuando sea tiempo de levantar la cosecha, los obreros estarán disponibles.
Ahora bien, como los obreros tienen que recibir su paga por el corte, y los propietarios de las fincas carecen de fondos para hacerlo, pueden acordar con ellos una figura de mediería, lo cual implica la repartición de la cosecha al final de la temporada.
Según Núñez, en el país ya existen experiencias como éstas, que han dado resultados positivos.
EL CAFÉ PRENDADO
La mediería que se plantea en la propuesta no solamente contempla repartirse la producción de granos u otros alimentos, sino también el café, sin embargo, algunas de esas cosechas son garantía prendaria de los préstamos que están tratando de recuperar las juntas liquidadoras de los bancos clausurados.
En ese sentido, Núñez dijo que en esos casos se trata de flexibilizar la situación de esos productores, “porque si no levantan la cosecha, tampoco van a pagar”.
Una manera de pagar las deudas pendientes, sería aportando tierras a nombre del Estado y luego sean trasladadas a los campesinos para que las siembren.
“Hay organismos internacionales que tienen intenciones de colaborar con entrega de semillas, pero no hay tierras dónde sembrar, o cerdos, gallinas, pero no tienen dónde ponerlos”, enfatizó Núñez, ya que si los obreros continúan en las carreteras no hay muchas opciones de que el proyecto prospere.
Núñez estimó que hay unas 100 mil manzanas que van a pasar a las juntas liquidadoras y de éstas al Banco Central, de allí tendrán que ser licitadas y vendidas a extranjeros, y debería tenerse una estrategia de redistribución con los que no tienen.
EL PORQUÉ DEL FENÓMENO
El sociólogo Orlando Núñez, consideró que el fenómeno se presenta solamente en Matagalpa porque los obreros tienen más cercanía con las ciudades. También están muy cerca de las carreteras o habitan en sus orillas.
Una buena cantidad de los que están en los plantones no poseen tierras.
En Jinotega la situación es diferente, quienes no tienen parcela, están ubicados a lo interno de la montaña.
Por otro lado, estos grupos cuentan con mayor experiencia organizativa, dadas las condiciones de guerra en años pasados.