Elizabeth Romero [email protected]
Insólitamente no hay datos actualizados sobre casos de niños y adolescentes desaparecidos en el país. La Policía Nacional sólo cuenta con datos estadísticos hasta los primeros cinco meses de 2001, con 118 denuncias. De éstos, 73 corresponden al sexo femenino y 45 al sexo masculino. De ese total 81 son adolescentes y 37 niños.
En esta misma fecha esa institución realizó una investigación en cada una de las delegaciones policiales, determinando que los departamentos con mayor número de desaparecidos son Managua y Estelí.
Entre las causas consideradas en ese análisis policial destacan la descomposición del seno familiar, porque los niños desaparecidos presentan indicios de abuso sexual por parte de sus familiares, o porque reciben maltrato de parte del padre o de la madre, llevan un bajo rendimiento académico, y hay problemas socioeconómicos en el hogar, entre otros.
Sin embargo, este análisis aparentemente sólo aborda determinada edad de los niños, pero no toma en cuenta los casos de recién nacidos, debido a que comúnmente son tipificados como raptos o secuestros.
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado Marlon Montano, refirió que esa institución considera que otras instituciones deben dar seguimiento a las personas que se reportan como desaparecidos. Entre éstos mencionó órganos de socorro como la Defensa Civil, Cruz Roja y Bomberos. Pero también incluyó a los Organismos de Derechos Humanos e instituciones estatales que trabajan con la niñez y adolescencia.
En el año 2000 la Policía registró 126 casos de niños y adolescentes desaparecidos. De éstos, un 80.51 por ciento de casos fueron esclarecidos.
Según los análisis policiales “la cantidad real de desaparecidos es baja en relación con la conocida inicialmente, debido a que a cada caso en particular se le dio un seguimiento operativo, o en su mayoría fueron cerrados administrativamente al haberse comprobado que el desaparecido retornó a su lugar de origen o se le ubicó en su nuevo lugar de residencia”. Para la Policía, los casos que aún no se han esclarecido continúan en proceso de investigación.
Montano explicó que existen casos que permanecen como desaparecidos aunque hayan regresado al hogar, debido a que no informan a la Policía por temor a que se conozcan las causas que ocasionaron el hecho, y principalmente cuando se habla de niños y adolescentes por miedo a que éstos denuncien si han sido sometidos a algún tipo de maltrato.
¿A QUIÉN LE CORRESPONDE?
Un análisis de la Secretaría Ejecutiva de la Policía Nacional plantea que es a la Procuraduría de Derechos Humanos a la que corresponde solicitar ayuda a instituciones, organismos y estados donde se presuma que se encuentra una persona que se ha reportado como desaparecida.
Esto, según las autoridades policiales, contribuiría a la ubicación de personas desaparecidas y ayudaría a la vigilancia del respeto de los derechos de los inmigrantes nicaragüenses en el área centroamericana y otros, además de que es un mecanismo que puede llevarlos a obtener información que les permita determinar si existe una red internacional dedicada al tráfico de inmigrantes, prostitución, u otra.
La Policía considera que es necesario que Nicaragua ratifique el convenio de La Haya sobre la protección de los niños y la cooperación en materia de adopción internacional de 1993. A su vez, que se establezcan mecanismos que proporcionen mayor seguridad y control para la salida del país de los niños y adolescentes.