- No basta con respetar las reglas del juego, sino también velar por los derechos ciudadanos, dice Matta
William Briones Loáisiga [email protected]
La Conferencia Episcopal de Nicaragua demandó ayer al gobierno del presidente Enrique Bolaños y la empresa privada que procuren crear fuentes de empleos para aliviar un poco la extrema pobreza y hambruna que viven miles de ciudadanos en el Norte del país, lo que ha provocado la muerte de varios niños.
El cardenal Miguel Obando Bravo llamó a la solidaridad para socorrer a estas personas, y dio a conocer que ellos han ayudado a los hambrientos “en la medida de las posibilidades. Esta Iglesia no es la Conferencia Episcopal alemana, estadounidense o italiana. Esta Conferencia Episcopal, vive “coyol quebrado, coyol comido”, pero ha hecho lo que ha estado a su alcance”, dijo.
“En este momento hay que ser solidarios. Estos campesinos sufren y ojalá que los problemas podamos solucionarlos, porque la pobreza y el hambre, pueden impulsar a los individuos a la violencia, y la violencia, pues, es mala consejera”, comentó.
“Nosotros, pues, no somos estadistas, pero hay que hacer un esfuerzo. Diría que no sólo el gobierno, (debiera) verse cómo creamos fuente de trabajo, esto también depende mucho de la iniciativa privada”, señaló el Cardenal.
Por su lado, el obispo Abelardo Mata aseguró que el encuentro que celebraron ayer, era una reunión ordinaria de la Conferencia Episcopal. “Es natural que se platique la realidad del pueblo, particularmente la comunidad cristiana entre todo este vaivén. No nos detuvimos en problemas concretos específicos, sino en una visión global de lo que se vive en la nación”, aseguró.
Sobre la responsabilidad del gobierno, dijo que “no es simplemente que se respeten las reglas del juego de cada ciudadano, sino que se debe velar por sus propios derechos. Tiene que velarse por la clase más desposeída, más pobre. Es parte justamente de la concepción de una familia, de un Estado. Que se considere a los ciudadanos, no a unos de primera y otros de segunda”, manifestó Mata.
“La Iglesia opta por los más pobres, y siempre hemos pedido que se mire a la gente más necesitada, más desposeída, y que se vele por sus derechos. Me parece que tienen derecho a reclamar lo que en justicia les corresponde”, agregó.