Noel Hernández Ramos [email protected]
Después de un mes de espera, los 161 ex trabajadores de la Empresa Constructora Diriangén (Ecodin), lograron recibir sus liquidaciones como resultado del plan de reestructuración que realiza en las Empresas Regionales de la Construcción (Coerco), adscritas al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Finalmente los trabajadores recibieron ayer de manos del ministro de Transporte y Construcción, Pedro Solórzano, los cheques de sus indemnizaciones luego de realizar varios plantones para que se cumpliera el compromiso que el MTI adquirió cuando les propuso acogerse a un plan de reestructuración por la difícil situación económica que enfrentan las seis empresas de la Coerco.
“Ayer (lunes) casi puse mi cabeza, porque el compromiso de nosotros era de hoy (martes) en la tarde poderles cumplir a todas estas personas que tenían un mes de estar esperando que se les pagara”, comentó Solórzano.
El ministro explicó que el problema de retraso ocurrió porque el Ministerio de Hacienda y Crédito Público pidió un aval de compromiso de pago al MTI, para que a su vez, Hacienda sirva de garante del préstamo bancario de 8.5 millones de córdobas, utilizados para pagar a los trabajadores.
Según Solórzano los trabajadores recibieron un promedio de 53 mil córdobas de indemnización.
PERSONAL QUEDÓ EN EL DESEMPLEO
Silvio López, miembro del Sindicato de Trabajadores de Ecodin, manifestó que si bien este dinero solventará por ahora su situación económica, éste fue obtenido a costa de renunciar a la empresa constructora y quedar en el desempleo.
“Por un lado nos sentimos bien porque prácticamente nos viene a resolver nuestros problemas económicos, pero por otro lado nos pone tristes porque con el afán de la campaña (electoral) el presidente Enrique Bolaños, nos dijo que habría más empleo y ahora nos sentimos desanimados porque vamos al desempleo”, expresó López.
En ese sentido manifestó que los trabajadores esperan que Bolaños haga cumplir su promesa de crear nuevas fuentes de empleos.
“El ingeniero Enrique Bolaños nos dijo que nos arremangáramos las mangas, pero nos tocó la mala suerte de dejar nuestro trabajo por problemas económicos (en la empresa), pero tenemos la fe de que más adelante esto arranque y nos dé la oportunidad de seguir trabajando y contribuyendo en bien de nuestra Nicaragua”.