Mayda Isabel Meléndez [email protected]
El mercadeo directo con empresarios de Estados Unidos podría convertirse en una buena oportunidad para que los productores de banano mejoren sus ventas y a la vez incrementen las cifras que en concepto de exportación le está reportando este rubro a Nicaragua.
Roberto Bendaña, viceministro Agropecuario y Forestal (Mag-For), aseguró que ya se iniciaron pláticas con propietarios de supermercados estadounidenses, e incluso se han enviado algunos contenedores en calidad de muestra, por lo que se espera que dentro de poco tiempo pueda finiquitarse la transacción.
Para ello se utilizaría el banano de “rechazo”, es decir, los que miden menos de las 8 pulgadas que exige el mercado internacional. Esta fruta de menor tamaño tiene un segmento de mercado también pues, por ejemplo, se le puede dar a un niño que no alcanza a comerse una fruta muy grande.
Esta medida podría, en alguna manera, contrarrestar el decremento que las importaciones de banano han presentado durante los últimos años.
El gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Productos No Tradicionales (APENN), Roberto Brenes, considera que las cifras de exportación han disminuido porque ahora hay más competencia internacional y hay menos incentivo de parte del gobierno al sector bananero, “quizá (porque) ha diversificado su apoyo y durante los últimos tres años se ha apoyado más el café debido a la crisis que enfrenta”.
BANANERAS HAN RECIBIDO POCA ATENCIÓN
El viceministro Bendaña aclaró que la política ministerial ha sido brindar mayor apoyo a los pequeños productores, pero la producción de banano está en manos de medianos y grandes por lo que, efectivamente, han recibido menos atención.
Tradicionalmente es una sola compañía la que compra la producción: antes los productores vendían a la Standard Fruit Company y ahora lo hacen a la empresa “Chiquita”, lo que a juicio de Bendaña “no es saludable”.
Agregó que la nueva política gubernamental es no basar la economía en un par de rubros, pues de esta manera no se logrará hacer crecer la economía nicaragüense.
Por su parte, Brenes consideró que en medio de todo, la baja en las exportaciones bananeras tiene algo de positivo: que los productores han buscado la diversificación incrementando a su vez las cifras de exportación de algunos rubros no tradicionales.
Por ejemplo, en 1990, Nicaragua exportó 90 millones de dólares en productos no tradicionales y en 2001 se exportaron 311 millones.
“Lo ideal hubiera sido continuar con exportaciones ascendentes en el banano y ascendente en otros rubros, pero al menos los rubros no tradicionales han incrementado sus exportaciones”, dijo Brenes.