- El Poder Judicial decide pasar al juez penal a juez de lo civil y viceversa
- Juez de lo civil no descarta motivaciones políticas, porque en su juzgado se dilucidan 30 juicios prendarios del Interbank
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
Sorprendidos se mostraron los jueces Adriana Molina Fajardo y Santiago Duarte Castillo, al recibir el viernes 30 de agosto, vía telegrama, la notificación de parte de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de que habían sido destituidos de sus cargos, tanto de juez del Distrito del Crimen como de Distrito para lo Civil respectivamente, según confirmaron los mismos judiciales.
De acuerdo con la notificación de la CSJ, Molina pasa a ser ahora juez de Distrito de lo Civil y Duarte, juez de Distrito del Crimen.
SIN ANUNCIO PREVIO
Molina dijo estar sorprendida, ya que no hubo ninguna queja ni llamado de atención previo. “No es verdad que haya motivos que están obligando a la CSJ a cambiarnos, porque si tuviera motivos no nos cambiarían, sino que nos destituirían”, dijo.
Según la juez Molina, sorprendentemente meses antes la Corte la había mandado a recibir varias capacitaciones sobre el nuevo Código de Procedimiento Penal que entrará en vigencia en diciembre.
El juez Santiago Duarte, por su parte, admitió que en su caso hubo dos o tres personas que interpusieron quejas ante la Corte, dado que los fallos que él emitió no fueron acogidos con satisfacción. Sin embargo, Duarte tampoco fue destituido, sino únicamente trasladado.
Y aunque no existe aparente razón para estos cambios, el judicial explicó que en ese juzgado se ventilan 30 juicios prendarios del Interbank, que consisten en requerimientos de la prenda, en los que se giraron apremios corporales, pues nunca se capturó a los indiciados.
Duarte prefiere pensar que estos cambios son “saludables, debido a que llevaban ya seis años y medio en el mismo puesto. “No es conveniente estar por largo tiempo (en el cargo)”, dijo, aunque no descartó motivos políticos.
No obstante, la juez Molina niega que su nombramiento se pueda deber a presiones políticas para ella que sobresea los casos de Interbank. “Si me pasaron a mí no es para que resuelva los juicios a favor de nadie. Yo no estoy en el Ejecutivo para que pueda haber cambios de orden político, además, la ley prohíbe que se tenga alguna afinidad política, ésta es incompatible con el cargo”.
QUEJAS CONTRA DUARTE
LA PRENSA pudo constatar que Jairo Fajardo López, alcalde de Jinotega, interpuso una queja en la Dirección Disciplinaria de la CSJ en contra del juez Duarte, por considerar que éste actuó mal al fallar a favor de la empresa Hidrogesa en el caso de la demanda que la Comuna interpuso para que ésta asumiera el pago del impuesto de bienes inmuebles, por más de un millón de córdobas.
“Que por mí lo hayan quitado, no. Yo creo que se habrá sumado esto mío a otros casos más, y esto ha venido a incidir para que se haya dado. Yo no tengo ningún poder para incidir en el Poder Judicial para poner y quitar a jueces”, enfatizó Fajardo.
Molina dijo que con mucho pesar se separa del cargo del que estuvo al frente por seis años y medio, donde vivió experiencias buenas y amargas, ya que, en varias ocasiones, su integridad física estuvo en peligro al recibir amenazas de muerte.
RECAMBIO NADA ESPECIAL
El magistrado Rafael Solís confirmó que él propuso el “recambio” de los jueces de Jinotega, Adriana Molina y Santiago Duarte, quienes pasaron de lo penal a lo civil y de lo civil a lo penal, respectivamente.
“En ese recambio en Jinotega no hubo nada especial, más que hacer traslado, porque el juez Santiago Duarte tenía varios años —que no precisó— de estar en el juzgado civil, y la juez Adriana Molina también otro tanto de años”, añadió.
Solís indicó que no hubo ninguna petición de parte de los jueces que fueron trasladados, sino que fue una propuesta suya.
Asimismo, negó que el traslado de jueces en Jinotega tenga que ver con el fallo a favor de Hidrogesa, al tiempo que descartó presiones del alcalde de ese municipio, Jairo Fajardo, quien fue el que hizo la demanda.
Aseguró que el recambio de los jueces de Jinotega, ningún magistrado se opuso, y que hasta contó con el voto de los once magistrados que hay actualmente en la Corte.
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