Las embutidoras aseguran que mantienen relaciones permanente con los productores de cerdos nacionales, aunque reconocen que su calidad es inestable.

Embutidoras reclaman carne con más calidad

Productores de carne porcina protestaron por la supuesta competencia desleal que provocan los industriales al importar carne Industriales aducen que los porcinocultores nacionales no producen con calidad Gustavo Ortega Campos yMaría Antonia Ló[email protected] La industria porcina, dedicada al procesamiento de la carne de cerdo, asegura que está consumiendo un gran porcentaje de la producción nacional […]

  • Productores de carne porcina
    protestaron por la supuesta
    competencia desleal que provocan los industriales al importar carne
  • Industriales aducen que los porcinocultores nacionales no producen con calidad

Gustavo Ortega Campos yMaría Antonia Ló[email protected]

La industria porcina, dedicada al procesamiento de la carne de cerdo, asegura que está consumiendo un gran porcentaje de la producción nacional a pesar de que no cumple con los requisitos productivos necesarios, lo que les ha motivado buscar el producto en los mercados externos.

“El hecho de que nosotros estemos solicitando un contingente de carne es porque la producción nacional es inestable, estamos trayendo cerdos desde hace cuatro años del exterior, porque esta gente si cumple”, aseguró Guillermo Gurdián, presidente de la empresa Carnes Industrializadas S.A. (Cainsa).

Las declaraciones del industrial surgieron luego que los productores de carne porcina reclamaron por la supuesta competencia desleal que provocan los industriales al traer productos del exterior.

“Cainsa está consumiendo el 38 por ciento de la producción nacional de cerdo de granja, con todo y que no cumplen con los requisitos de calidad y de peso”, señaló.

Dijo que hasta julio han comprado 1,844 cerdos, estimando que existe una producción nacional de 700 cerdos mensuales, según las cifras vertidas por los porcinocultores.

El peso referido para lograr buenos rendimientos en la industria de embutidos es de 200 libras mínimas con un rendimiento del 75 por ciento, mismo que está dado por la utilidad que generará después de sacrificado y eliminadas las vísceras, cabeza y patas.

El precio promedio actual es de siete córdobas por libra.

COMPRAN A 18 GRANJAS

Gurdián explicó que actualmente le compran carne a 18 granjas nacionales, 16 de ellas de carácter familiar, por lo que rechaza tajantemente los señalamientos de falta de apoyo referido por los productores.

“Siento que así como nosotros hemos hecho múltiples esfuerzos por mejorar nuestra tecnología, por buscar nuevos mercados, ellos (los porcinocultores) no se han preocupado más por venir a las dos embutidoras medianas (del país) y quieren solucionar todos sus problemas sólo con nosotros dos y no estarse preocupando en nuevas formas de comercializar el cerdo”.

El empresario indicó que están comprando a las granjas nacionales “por mantener una relación comercial, es cierto que a veces en Estados Unidos o Costa Rica hay mejores precios pero eso no es siempre”.

Aclaró que en el exterior no siempre compran más barato, “pero el rendimiento es lo que le da el costo, buscamos mejores rendimientos y a veces eso implica precios mas altos”.

NO HAY CAPACIDAD

Gurdián aseguró que hoy en día la producción porcina nacional no está en capacidad de satisfacer la demanda de las dos embutidoras nacionales, “si yo les compro dos semanas seguidas los dejamos desabastecidos”.

Hizo mucho énfasis en que mantienen relaciones comerciales con los productores nacionales, “pero son un par de personas las que están tratando de desvirtuar la situación porque no quieren buscar nuevos mercados”.

CIUDADO CON EL ESTRÉS

Por muy raro que parezca, antes de sacrificar a los animales proveedores de carne (res y cerdo), el espécimen no debe estar expuesto a presiones (estrés) porque afecta la calidad de la carne.

Cuando los animales están expuestos al estrés, la acidez (PH) se reduce a niveles no establecidos afectando las proteínas que evitan el exceso de agua en la carne.

Cuando esto sucede la carne pierde la calidad para ser procesada pues se desintegra.

Lo más recomendable en estos casos es matar a los animales de manera sorpresiva mediante choques eléctricos de bajo amperaje.  

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