Potencial energético con las pilas bajas

Nicaragua es un país que la naturaleza dotó de muchas bondades, y entre ellas se destaca el potencial energético que ofrecen sus aguas, volcanes y zonas con vientos permanentes, pero como siempre, la parte jurídica es la que ahuyenta la potencial inversión y el desarrollo. La producción de energía es el quinto cluster o conglomerado […]

  • Nicaragua es un país que la naturaleza dotó de muchas bondades, y entre ellas se destaca el potencial energético que ofrecen sus aguas, volcanes y zonas con vientos permanentes, pero como siempre, la parte jurídica es la que ahuyenta la potencial inversión y el desarrollo. La producción de energía es el quinto cluster o conglomerado que LA PRENSA presenta dentro de los planes gubernamentales para fortalecer la generación de divisas

Leslie Nicolás Lacayo [email protected]

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Las fuentes de agua en Matagalpa, Jinotega, Estelí Madriz y la zona del Atlántico, así como la capacidad geotérmica que hay en la cadena volcánica que recorre el Pacífico y las fuertes corrientes de vientos que entran al istmo de Rivas están desaprovechadas de cara a la inversión para la generación de energía, según se desprende del análisis actual del sector.

Los mismos funcionarios del gobierno afirman que la falta de estabilidad económica, política y social no permiten que la inversión siente las bases para el desarrollo energético.

A partir de los 100 días de gobierno se estableció en los lineamientos económicos estratégicos, el desarrollo de la producción de energía como uno de los siete clusters (agrupaciones grandes de negocios), que podrían fomentar las exportaciones.

Nicaragua es un país que demanda anualmente 400 megawats en consumo de energía y la demanda del país viene creciendo desordenadamente, crecimiento que se ubica entre un tres o cinco por ciento anual.

Mario Arana, ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), opina que hay que establecer un sistema jurídico y sólido que favorezca la inversión en el sector energético es un punto fundamental para el Gobierno.

“Nicaragua necesita crear un clima atractivo para las inversiones y nuestra labor está encaminada hacia este objetivo”, señala.

Raúl Solórzano, presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), coincide con Arana y hace énfasis en el desarrollo de plantas hidroeléctricas pequeñas como una posibilidad real en el país para sustentar la demanda de energía existente.

Sin embargo, asegura que en estos momentos todo proyecto o concesión de uso de este tipo está detenido mientras la Asamblea Nacional no apruebe una Ley del Agua.

“Qué le pasa a un inversionista cuando mira esto, podría decir en este país están locos, pues un día dicen que sí, otro día dicen que no, entonces la Comisión está manos arriba en este sentido”, señala Solórzano.

INVERSIONES REQUIEREN DE GRAN CAPITAL

El campo del desarrollo geotérmico es otra gran posibilidad de inversión, pero para ello se necesitan inversiones de gran cuantía para poder hacer las exploraciones y además se necesita obligatoriamente de una ley, que está “trabada” en la Asamblea Nacional desde el año pasado.

Según Solórzano, esta ley pasó a comisión desde enero pasado y desde entonces se trabajó en mejorías del anteproyecto, “se llegó a un acuerdo se hicieron las recomendaciones debidas y hasta la fecha no ha pasado a discutirse a plenario”.

Pero también podrían desarrollarse proyectos eólicos, (energía generada por los vientos) que bien podrían facilitar entre 20 y 25 megawats. Para esto el gobierno ha establecido ciertos estímulos al campo de la inversión en energía eólica lo que ha despertado el interés de tres empresas que están deseosas de entrar a invertir en este sector.

El tiempo para poder construir este tipo de plantas podría ser de un año aproximadamente. Por lo que el gobierno dice estar esperanzado en la construcción de estas plantas.

“Cuál es la situación actual, los proyectos entran cuando un inversionista encuentra clima, mercado, facilidades, y es ahí en donde tenemos en este momento dificultades. Tenemos un país que está con una situación difícil y las razones todos la sabemos. Esto significa que está en manos del Parlamento el avance del sector. La falta de desarrollo no es culpa del gobierno”, recalcó Solórzano.

PODEMOS HASTA EXPORTAR

Octavio Salinas, presidente del Consejo de Dirección del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), dijo que el país carece de una política de desarrollo del sector energético. “Necesitamos una política que nos ayude a convertir a Nicaragua en un país exportador de energía, pues contamos con recursos geotérmicos e hídricos para lograrlo”.

Para Salinas es importante incentivar la inversión en el país hacia este sector, lo que a su juicio será posible si se aplican políticas de incentivo claras para los inversionistas.

Explicó que Nicaragua ha optado por estimular la inversión privada en proyectos energéticos que sepan aprovechar debidamente los recursos naturales existentes, para ello la creación de Clusters (agrupaciones grandes de negocios) podría fomentar el desarrollo de proyectos que surjan de cara al aprovechamiento mismo de las inversiones energéticas.

UNA OPORTUNIDAD

El desarrollo de un megaproyecto hidroeléctrico enmarcado en el Sistema de Intercomunicación Eléctrica para América Central (Siepac), podría dar al país la posibilidad de desarrollar de forma rentable el sector energético. Actualmente toda Centroamérica ya está interconectada, y a través de este proyecto Nicaragua puede tener la posibilidad de comprar y vender energía.

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Clusters energético no existe  

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