Niños discapacitados que atiende la comisión de Rehabilitación con Base en la Comunidad de Jinotepe.

Discapacitados quieren vivir con dignidad

El drama de muchos niños y adolescentes de Carazo que además de su discapacidad deben asumir la desdicha del abandono y el desprecio de sus propios padres, así como el desamparo del gobierno ante la falta de programas que respalden sus necesidades Lucía Vargas C./[email protected] JINOTEPE.- Una catarata le impide ver la luz y apreciar […]

  • El drama de muchos niños y adolescentes de Carazo que además de su discapacidad deben
    asumir la desdicha del abandono y el desprecio de sus propios padres, así como el desamparo
    del gobierno ante la falta de programas que respalden sus necesidades

Lucía Vargas C./[email protected]

JINOTEPE.- Una catarata le impide ver la luz y apreciar los colores a sus escasos ocho años, la condición económica de sus padres no le permitirá realizarse una operación que cuesta 3,000 córdobas, y que según los médicos le devolvería la oportunidad de no vivir entre sombras.

Se trata de Miguel Ángel Guevara Campos, quien además de su ceguera, no puede mover sus piernas cuando desea jugar, pero aun con estas dos discapacidades asiste al preescolar de su comunidad en Esquipulas, La Paz de Carazo, en donde lucha por ser un niño como los demás.

PUERTAS Y CORAZONES CERRADOS

La profesora Alba Luz Soza, coordinadora municipal de la Comisión de la Rehabilitación con Base en la Comunidad [RBC], que apoyan el MECD, Mifamilia y el Minsa, dijo que desde hace varios meses están buscando ayuda para este pequeño.

Explicó que el drama de los discapacitados es muy doloroso, y aunque Mifamilia, el Minsa y el MECD trabajan unidos en esta causa, en el departamento no cuentan con un presupuesto para apoyar las dificultades de salud que la mayoría de los niños y adultos que están inscritos en el programa padecen.

Soza lamentó que el niño está por perder la visión por completo, y hasta ahora en el Hospital La Mascota sólo les dijeron que si no pagan esa cantidad no lo pueden operar. Dijo que han golpeado varias puertas, incluso enviaron carta a un diputado de Carazo, y nunca contestó el llamado.

Señaló que la comisión de salud que trabaja con los discapacitados hizo las valoraciones médicas, los análisis, y también coordinó con el despacho de la Primera Dama desde hace un mes, pero tampoco hubo respuesta.

ABANDONADOS A LA SUERTE

En la comunidad El Dulce Nombre de Jesús fueron rescatados por la comisión RBC, cuatro hermanos, uno de seis años, un bebé de ocho meses y unos gemelos de 2 años.

La madre es Azucena Brenes y se dedica “a la vagancia”, según Berta García, delegada de Mifamilia en Carazo, quien asegura que el mayor padece estrabismo, y se tuvo que gestionar con la Aldea S.O.S. de Matagalpa para que los acojan en ese centro.

García también citó el caso del niño José Manuel Valverde Bermúdez de seis años, quien fue rescatado hace pocos meses del abandono en que lo dejó su madre junto a sus tres hermanos en la comunidad de San Gregorio, en Diriamba.

Señaló que este pequeño padece tres discapacidades, pues tiene síndrome de Down, parálisis cerebral y ceguera por catarata, pero además tiene hernia umbilical, y a consecuencia del abandono tenía desnutrición y escabiasis en todo su cuerpo.

José Manuel fue atendido en el Hospital Dermatológico por gestiones de la comisión, y luego se llevó al Centro Especial “Niños Ángeles”, de Chinandega, donde encontró su nuevo hogar. García dijo que los otros niños quedaron al cuido de su anciana abuela que tiene 95 años, y una ONG les lleva alimentos.

DIVERSION Y ALIMENTOS

En el marco de la Semana del Discapacitado que se celebró recientemente, la comisión de Rehabilitación con Base en la Comunidad se las ingenió para alegrar un momento las vidas a los 168 discapacitados que atienden en Jinotepe, para lo cual se apoyaron en la generosidad del Instituto Manuel Hernández, Hertylandia y Libros para Niños, entre otros, dijo Azalea Taleno, de Mifamilia.

Explicó que se diseñaron actividades deportivas, recreativas, culturales y educativas pues se les dio una sesión de cuentos por parte de Libros para Niños. Mifamilia donó un paquete que contenía leche, frijoles y sopas, entre otros, y financió una actividad recreativa en la comunidad rural Los Encuentros.

Pero pese a los esfuerzos por llevar alegría hay dificultades serias con más de 20 discapacitados de las zonas de Santa Teresa, Los Encuentros, La Paz, El Rosario, San José de Masatepe, San Marcos y La Concepción, que no están recibiendo su educación y terapia por falta de dinero para movilizarse.

El llamado es a los dueños de vehículos de transporte colectivo para que no les cobren el pasaje, dijo Taleno, pues esto les impide avanzar en su fisioterapia, lenguaje y estimulación temprana, entre otros.  

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