- La plaga generada por el gorgojo descortezador del pino ha provocado crisis en los aserríos segovianos
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
NUEVA SEGOVIA.- Pinotea, es uno de los aserraderos más grandes de Ocotal que se encuentra en una situación económica de subsistencia, pues prácticamente se trabaja para mantener gastos de operación, asegura su gerente general, Jaime Talavera Olivas.
Cuenta con un aserrío principal, una partidora y un horno, “el único del Norte y el más moderno de Nicaragua” porque es computarizado. En el Pinotea se trabajan entre 8,000 y 10,000 pies tablares diarios, sin embargo, cuando se utiliza la partidora se puede llegar a los 16 mil pies tablares.
Este negocio, abierto tanto a dueños de bosques como extractores que soliciten el servicio de aserrado, cobra un 18 por ciento de madera sobre el trabajo. “Cada aserrío tiene su tarifa dependiendo de sus costos, pero el 18 por ciento es una tarifa muy baja, apenas da para el mantenimiento”.
Es decir, que por cada 10,000 pies tablares procesados, en concepto de pago al aserradero le corresponden 1,800 pies tablares.
Pero cuando no quieren entregar la madera, el cliente debe dar dinero en efectivo, pagando 3.30 córdobas por pie tablar.
Los gastos diarios del aserrío oscilan entre 4,500 y 5,000 córdobas, que incluyen el pago de servicios básicos, el afilado de las sierras, entre otros.
El horno está subutilizado debido a que por la plaga del gorgojo descortezador, disminuyeron las exportaciones de madera seca.
Talavera explica que antes podían asumir un pedido de miles de pies tablares por semana, tiempo que tardaba el horno en secar la madera.
Ahora tardan mucho más. “Teníamos dos meses de no atender pedidos porque se hace más difícil recoger madera de primera (sin manchas, ni seca)”.
Recientemente recibieron un pedido de El Salvador: 34,748 pies tablares de madera sin mancha, curada contra hongos y secada al 8 por ciento de humedad. “Pero sacar este tipo de pedido casi es imposible porque lo más que viene por camión son 6 ó 7 trozas de madera verde, lo demás viene seca o manchada” y en consecuencia tardan mucho tiempo en acopiar la cantidad solicitada.
Talavera dijo que el precio de la madera está bajísimo a nivel internacional: se vende a 0.20 centavos de dólar por pie tablar sin secar, ya seca cuesta entre 33 y 34 centavos dólar.
Antes de la plaga del gorgojo descortezador, la madera de primera sin secar costaba entre 45 y 48 centavos de dólar, ahora cuesta 41 centavos; la madera secada al horno antes se cotizaba en 70 centavos de dólar y ahora cuesta 60 centavos.