George Duriaux asegura que expandirán el mercado nacional para el café orgánico.

Café orgánico nica con esfuerzo suizo

Una mezcla de fincas produce un nuevo café Mayda Isabel Meléndez [email protected] Tenacidad y decisión. Esos dos elementos fueron el punto de partida para que la producción de café completamente orgánico fuera una realidad en la finca El Jaguar, y luego se concretara su exportación hacia los Estados Unidos, asegura Georges Duriaux, encargado del proceso […]

  • Una mezcla de fincas produce un nuevo café

Mayda Isabel Meléndez [email protected]

Tenacidad y decisión. Esos dos elementos fueron el punto de partida para que la producción de café completamente orgánico fuera una realidad en la finca El Jaguar, y luego se concretara su exportación hacia los Estados Unidos, asegura Georges Duriaux, encargado del proceso de producción y comercialización.

De origen suizo, Duriaux, es esposo de Ileana Chavarría, propietaria de la finca El Jaguar, asegura que éste es más bien un negocio familiar pues la propiedad, ubicada a 1,400 metros de altura en la comarca El Aguacatal (Jinotega), tiene 30 años de pertenecer a la familia Chavarría González.

Cada año se producen 200 quintales oro de café, de los cuales 180 quintales (90 por ciento de la producción) se exportan hacia Estados Unidos como un café orgánico certificado por la Asociación Internacional para el Mejoramiento de Cultivos Orgánicos (OCIA por sus siglas en inglés). Los 20 quintales restantes se dejan para comercializarlo en el mercado nacional.

La producción de El Jaguar cuenta con la certificación de Ocia desde hace cinco años, cuando por primera vez la familia productora solicitó la inspección de su café y se les otorgó la certificación de que se cultiva 100 por ciento de manera orgánica (sin agroquímicos), “como hacemos bien las cosas, cada año nos han renovado el certificado, luego de una rigurosa inspección”, relata Duriaux, quien tiene 25 años de vivir en Nicaragua.

ESFUERZO CONJUNTO

También está el café “Foresta Tropical”, que es el resultado de mezclar dos cafés producidos en fincas diferentes: El Jaguar y El Nisperal, esta última está ubicada en La Concepción (Masaya) y es propiedad de la estadounidense Sally Gladstone. La idea se abrió paso porque “somos dos productores amigos queriendo hacer lo mismo” y catar algunas veces bastó para descubrir que la mezcla daba como resultado un excelente sabor.

Por el momento, Café El Jaguar y Café Foresta Tropical sólo se venden en algunos lugares puntuales como la Panadería París Pastel o Bavaria Delikatessen y en otros donde además de venderlo, lo compran para servirlo de manera exclusiva a sus clientes, como en el restaurante La Marsellaise o la cafetería Café Café.

Actualmente el promedio de ventas entre estas dos marcas, anda por un quintal mensual, pero, según Duriaux, existen planes de abrirse más espacio en el mercado nacional a través de tiendas especializadas de productos orgánicos y tiendas de productos naturales.

Esta segunda etapa del proyecto podría iniciarse a partir de diciembre, con la nueva cosecha cafetalera, de la cual dejarían una mayor cantidad para el mercado nacional. Estos cafés son tostados, molidos y empacados en “Industrias Don José”, una tostaduría capitalina; en tanto, las bolsas de empaque con válvula son importadas de Estados Unidos.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí